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domingo, 6 de diciembre de 2015

Lectura para abrir los ojos: una entrevista



Hace unos meses me contactaron dos chicas catalanas; Berta y Laia, que estaban a punto de empezar Segundo de Bachillerato. El próximo mes de febrero, me decían, deberán entregar el Trabajo de investigación, un proyecto en el que el alumnado debe investigar y sacar conclusiones sobre un tema que elija. Me encantó la iniciativa que mostraron y la chispa que desprendían sus emails. 
Me contaban que en su trabajo, que titularían
Leer para abrir los ojos, pretendían demostrar que mediante la lectura los niños y niñas pueden desarrollar su espíritu crítico con los valores filosóficos básicos para crecer como personas e integrantes de una sociedad. Y me pedían responder a una entrevista, que me ha parecido interesante compartir aquí.  


¿Qué fue lo que hizo que te plantearas llevar a cabo este proyecto? 
Mi motivación fue principalmente tratar, modestamente, de responder a una gran carencia del sistema educativo (hablo siempre en general, ya que hay alguna que otra excepción): dar voz a los niños y niñas y convertir en hábito el pararse a pensar (y que piensen tanto los niños como los docentes) como actividad de juego, de aprendizaje y de investigación compartida. Aunque es un proyecto a muy pequeña escala, en una sola escuela, siguiendo la trayectoria de una sola clase, a la edad de tres, cuatro y cinco años, quise ampliar el posible eco haciendo un blog del que pudieran beneficiarse otras personas interesadas en fines parecidos. 

La edad de los niños y mi interés previo por la literatura infantil (ya tenía el blog Filosofía de cuento -con reseñas de álbumes centradas en su potencial para el diálogo filosófico-), me llevo a plantearlo principalmente a partir de álbumes ilustrados. Esto también facilitó el que entrara en el colegio bajo una categoría de proyecto reconocible: animación a la lectura. 

¿Qué te inspiró para idear este método? (familiares, amigos, autores, filósofos)
Mi proyecto de Filosofía a la de tres (en infantil), así como el de Filosofía de cuento (primaria) aúna mis dos grandes intereses o pasiones: la filosofía y la literatura infantil. Desde la carrera me había volcado en paralelo en dos vías de trabajo: por un lado, trabajé en formular ideas para introducir las grandes cuestiones filosóficas a los niños y, por otro, en la literatura infantil, tanto como escritora, como traductora y, sobre todo, como lectora -y muchas veces como lectora de lecturas compartidas, con niños en escuelas o en contextos educativos no formales. 

Filosofía de cuento nació primero como un blog y fue el resultado de probar a usar álbumes ilustrados como estímulo para el diálogo filosófico y comprobar lo bien que funcionaban como estímulo: enganchaban de una forma muy interesante y válgase la redundancia- muy estimulante-. En ese blog quise exponer algunos de los temas filosóficos sobre los que podían dar pie a dialogar determinados álbumes ilustrados: una especie de herramienta para profesores interesados en usarlos con sus alumnos. 

Más adelante, tuve la oportunidad de presentar un proyecto en el colegio público de mi hijo. Presenté el proyecto específicamente para infantil, en tres años, y lo desarrollé en una primera instancia con una misma clase durante los tres años de infantil. Nunca había trabajado con niños de esas edades por lo que para mí fue un proceso de aprendizaje muy interesante. ¿Qué libros funcionan y cuáles no? ¿Cómo se hacen las preguntas de forma que los niños de cada una de esas edades (3, 4 y 5 años) se enganchen y se hagan, desde su experiencia y desde su imaginación, preguntas interesantes sobre el mundo y sobre sí mismos en el mundo?   

Aunque conocía bien otros proyectos y programas de Filosofía para niños -especialmente Matthew Lipman, el pionero en este campo, y de Óscar Brenifier en Francia-, no conocía de cerca el trabajo de nadie que trabajara exclusivamente a partir de álbumes, hasta que me topé con el trabajo de Thomas Wartenberg en Mount Holyoke College. Me puse en contacto con él y colaboramos e intercambiamos mucho y muy fructíferamente.

En tu blog expones los objetivos principales de Filosofia a la de tres. ¿Consideras que los has logrado?
Los tres objetivos que planteaba al inicio del proyecto eran iniciar en los niñas y niñas el hábito del diálogo, desarrollar en ellos el hábito de pararse a pensar e iniciar a los niños y niñas en explicar por qué piensan las cosas. 

A lo largo del proyecto, que duró todo el ciclo de infantil, efectivamente fueron desarrollando paulatinamente -aunque no necesariamente de forma lineal- estas destrezas y hábitos. Al principio fue difícil que entendieran que debían expresar sus propias ideas y no tratar de adivinar lo que yo como adulta, profesora, quería oír o quería como respuesta. Al principio intentaban dar con la respuesta correcta, agradar. Pero poco a poco fueron entendiendo que no había una respuesta correcta, sino que varias respuestas diferentes podían ser correctas y que era interesante ver cuáles de ellas eran las respuestas más interesantes. Igualmente, la escucha es algo que hay que trabajar mucho (¡también con adultos!) ya que la tendencia es con frecuencia querer decir tú lo que quieres decir sin escuchar lo que dice el otro, con lo cual se convierte en una sucesión de monólogos en lugar de un diálogo. Tardamos, pero hacia el final, fue notable cómo empezaron a comentar más sobre lo que había dicho el anterior y a expresar acuerdo o desacuerdo de forma respetuosa y constructiva. Esto es un proceso de aprendizaje continuo, pero el progreso desde luego fue palpable. 

El segundo objetivo explícito que me fijé era desarrollar el hábito de pararse a pensar. Recuerdo muy bien durante el primer año del proyecto, cuando los niños y niñas tenían tres años, entré en la clase una mañana y lo primero que me preguntaron fue: "Ellen, ¿en qué vamos a pensar hoy?" y pensé que como objetivo para el año, me podía dar por satisfecha. 
La pregunta de esa niña que me lo preguntó implica una serie de ideas sobre el acto de pensar: implica que es una actividad. Implica, en la emoción del tono, que es algo divertido y juguetón. Algo activo, divertido, apetecible.

El tercer objetivo era iniciarles en la explicación de por qué piensan lo que piensan (justificar sus opiniones, distinguir una buena razón de una razón pobre. Una de las primeras cosas que tuvieron muy claro es que en filosofía "porque sí" o "porque no" no sirven como explicación. También fueron entendiendo que una buena explicación no puede repetir lo que se trata de explicar. "El coche es rojo porque el coche es rojo". Hay que decir algo nuevo en la segunda parte de la frase. Así, poco a poco, fuimos practicando dar buenas razones y también fue palpable la mejora en la calidad de las razones.    

¿Qué ventajas tiene trabajar con álbumes ilustrados? 
Los buenos álbumes -no cualquier álbum- tienen la ventaja de enganchar. Un buen cuento engancha. Puede enganchar por la trama, puede enganchar porque cuente algo con lo que nos identifiquemos o contra lo que nos identifiquemos, puede enganchar por el deseo -queremos estar ahí- o por el rechazo -no querríamos estar ahí por nada del mundo. ¿La clave? Un buen cuento nos hace reaccionar. Y en esa reacción -muchas veces emocional- está la semilla del estímulo para dialogar. Cuando algo te toca, quieres, necesitas hablar sobre ello y compartir lo que piensas. La reacción nos activa y para emprender un diálogo rico, una indagación rica, es esencial provocar esa activación. 

La ventaja concreta de los álbumes (buenos) es que son cortos pero intensos y ricos en matices. El aspecto visual de los álbumes también es esencial -especialmente entre niños prelectores. Escuchan el cuento cuando se lo contamos pero también leen las imágenes, y esa lectura es una lectura activa, no solo en el sentido reactivo. En la lectura de las imágenes tú decides que parte mirar primero, en qué fijarte después y qué pensar sobre cada cosa. Si ponen de su parte (literalmente), si ellos independientemente empiezan a tratar de interpretar, ya están enganchados. Y sin enganche, no hay aprendizaje significativo.

Insisto en la calidad de los álbumes y en la necesidad de evitar un tipo de álbum -literariamente sin ningún interés- muy usado en la escuela que podríamos denominar el "álbum-transmite-valores". Estos álbumes, en lugar de activar al niño, lo desactivan inmediatamente. "Ah, este libro es uno de esos libros que te meten una lección" se dicen a sí mismos, y se apagan. Y ya has echado por la borda todo el trabajo realizado. Volvemos a que la atención de los niños se centre en tratar de adivinar la respuesta correcta que quiere el adulto. Si intuyen que hay un valor correcto que se le quiere transmitir, cualquier diálogo será un falso diálogo y lo que estaremos haciendo será una farsa.    

Nos hemos fijado en que los animales salen mucho en tus sesiones. ¿Hay algún motivo?
En general, no sé si os habréis fijado en que en la literatura infantil hay muchos personajes animales. Realmente no hay mayor motivo que ese. Pero citaré a uno de mis autores preferidos (en general pero también para estimular el diálogo filosófico). Arnold Lobel decía que él escribía sobre animales para no tener que hablar sobre un niño o niña de ningún tipo en concreto. "Si escribes sobre niños, tienen que ser de algún tipo, venir de algún sitio, ser pobres o ricos, o de clase media. Usando animales, alejándolo de todo el mundo, de todas las cosas, en realidad lo acercas a todo el mundo y a todas las cosas. Llega a un público más amplio. Otra razón por la que uso animales es porque a los animales se les puede dar la libertad de los adultos y al mismo tiempo hacer que mantengan las actitudes de niños. Creo que los niños se sienten muy constreñidos en sus vidas. Están rodeados de límites. La vida es una prisión en realidad, para la mayoría de los niños. Y con razón, supongo, pero eso no quiere decir que no lo sientan y que no sientan una liberación cuando leen las historias de Sapo y Sepo que no tienen padres pero que en realidad son niños." 

Hemos visto que la finalidad del blog es la comunicación con las familias para que el proyecto siga también en casa. ¿Qué importancia tiene la implicación de las familias en tu proyecto? 
No pido que las familias se impliquen porque pedir a las familias algo en concreto no me parece muy fructífero -todos estamos desbordados de trabajo y con muy poco tiempo y no me siento quién para pedir nada, pero lo que sí hago es ofrecer esa oportunidad. Por una parte, creo que los padres y madres se sienten en general bastante distanciados de lo que sus hijos hacen en la escuela -especialmente a esas edades donde algunos aún no cuentan gran cosa acerca de lo que hacen en el cole-. Por otra parte, me parece interesante que los niños y niñas perciban que lo que se hace en la escuela no es algo aislado en una burbuja sin continuidad en el mundo exterior. El caso es que, precisamente por el enganche al que me refería antes, muchos de los niños iban a casa y lo comentaban con sus padres. "¿Y tú qué piensas, Papá?" Entonces, con naturalidad, el proyecto sigue también en casa. El blog está para que ese diálogo sea más rico y que los padres, que no estuvieron presentes, sepan qué dijimos y cómo lo planteamos si les apetece leer más sobre ello. 

¿En general, los docentes con los que te encuentras se posicionan a favor o ponen pegas en el desarrollo de tu proyecto? 
En general, en infantil encuentro menos pegas porque hay menos carga curricular y los profesores se sienten menos cargados con contenidos. Sienten una mayor flexibilidad y se pueden permitir una mayor curiosidad, o así lo sienten. En primaria muchos docentes empiezan a sentirse colapsados con los contenidos y por eso llevar a cabo este tipo de proyecto con algún nivel de continuidad y regularidad requiere un tipo de compromiso y de interés que va mucho más allá de la mera curiosidad. Hay veces que percibo reticencias, principalmente por dudas en cuanto a cómo exactamente funcionan las sesiones. Pero por lo general, cuando los docentes ven una sesión en marcha se relajan, entienden y, si se animan, participan y a veces incorporan dinámicas en sus propias clases. 
¿Qué piensas del enfoque que el sistema educativo actual da a la lectura? 
Pienso que la lectura se plantea como obligación o como medio para un fin y nunca como una fuente de disfrute en sí. 

Por un lado el sistema se centra en la lectoescritura desde el punto de vista mecánico, con muy poca atención prestada a la comprensión y a la valoración de los textos y prácticamente cero atención prestada a la implicación emocional y al disfrute del lector. 

Las bibliotecas escolares son, con algunas brillantes excepciones, muy pobres y se usan de forma más pobre aún. 

Por otro lado hay una fuerte tendencia a centrarse en una literatura al servicio de la transmisión de valores, en detrimento de la calidad literaria.  

Me he topado con muchísimos profesores que no conocen ni les interesa la historia de la literatura infantil ni el panorama actual de la literatura infantil de calidad. (Hay excepciones, pero desgraciadamente el perfil al que me refiero dista mucho de ser minoritario). Si los profesores no leen literatura infantil, ¿cómo pueden convertirse en recomendadores, en incitadores al disfrute? 

A mi modo de ver, es esencial que los maestros tengan conocimientos de la literatura infantil y que desarrollen un criterio para poder convertirse en recomendadores y compartidores de libros a los que los niños quieran acudir. Una de las mejores formas de activar el gusto por la lectura es compartirlo. En lugar de compartir el gusto, lo que hace el sistema educativo es tratar -infructuosamente- de imponerlo o de recomendarlo como cuando un médico aconseja tomarse la medicina. La lectura no puede ser medicina. 

Una de las cosas que me parecen esenciales es crear oportunidades de lectura compartida. En Reino Unido, por ejemplo, hay una tradición de que los profesores lean en voz alta a los niños todos los días en clase: desde álbumes ilustrados, poesía, cuentos tradicionales y no ficción, hasta novelas a los más mayores. Estas oportunidades de lectura compartida me parecen fundamentales, ya que establecen unos vínculos de disfrute en torno a la lectura, que quizás no sean determinantes, pero sí una condición necesaria para fomentar el gusto por la lectura. 

También Filosofía a la de tres es una oportunidad de lectura compartida. Leemos en voz alta y luego hablamos sobre el libro y sobre lo que el libro nos ha hecho pensar. Esto no tiene por qué hacerse desde el diálogo filosófico necesariamente, puede ser otro tipo de diálogo, siempre que la idea detrás del diálogo no sea transmitir una determinada idea o valor, sino realmente dar una oportunidad a los niños a que exploren sus propias reacciones y sus propias ideas y las contrasten y escuchen las de los demás. 


Podríamos decir que con tu proyecto propones una alternativa, ¿hace falta ser una persona con estudios superiores en filosofía para llevarlo a cabo? 
No sé si mi proyecto es una alternativa a ningún enfoque determinado. De hecho, estoy convencida de que el mejor enfoque es incorporar el máximo número de enfoques posible. Debe haber variedad de formas de acercarse a la lectura y mi proyecto o proyectos parecidos puede ser una de ellas. 

Creo que no hace falta ser una persona con estudios superiores en filosofía para llevarlo a cabo. Lo que sí hace falta es prepararse las sesiones, hacerse un mapa de las preguntas interesantes que puede llegar a plantear un libro. ¿El secreto? Que el docente también juegue a pensar. En el momento en que el docente entra también al juego y se pregunta de verdad (no desde la postura de qué convendría plantearle a los niños sino desde la postura de qué cosas son las que realmente le intrigan o causan perplejidad al docente) la mitad del camino está hecho. 

Es cierto que cada docente es diferente. Hay quienes se atreven a lanzarse y a ir adquiriendo técnicas y desarrollando y afinando su método por el camino, quizás haciendo talleres y cursos de formación especializados para ir tomando ideas y apoyándose en las ideas de otras personas que trabajan de forma parecida, mientras que hay otros que prefieren primero hacer algún curso de formación y partir de ahí. Hay cursos específicos de formación en Filosofía para niños (en la Asociación de Filosofía para Niños y en Cataluña, en el Grup IREF y el Proyecto Noria) a los que puede acceder el profesorado interesado. Hay desde cursos introductorios hasta un máster. El proyecto en el que yo vengo trabajando desde hace dos años, de Filosofía visual para niños (Wonder Ponder), también ofrece cursos introductorios sobre el uso de la literatura infantil como estímulo para el diálogo filosófico. Pero creo que lo fundamental en estos proyectos, se parta desde donde se parta, es que cada docente lo haga suyo y que vaya construyéndolo e investigando y consolidándolo, rectificando e innovando.  

¿Crees que sería posible que en todos los colegios públicos se tratara la lectura como en tu proyecto? ¿Crees que esto cambiaría a mejor la sociedad? 
Una de las virtudes de proyectos como Filosofía a la de tres es que reúnen varias cosas de las que hay serias carencias en el sistema educativo: el disfrute de la lectura, la lectura crítica y el pensamiento crítico. 

No sé si sería posible que en todos los colegios públicos se tratara la lectura de esta forma (¿por qué no?), pero tampoco es necesariamente mi aspiración. Como he mencionado antes, creo que lo ideal sería que los acercamientos a la lectura en la vida escolar fueran variados y desde ángulos distintos. No pretendería que la lectura en la escuela se tratara exclusivamente como estímulo para el diálogo filosófico. Creo que es esencial que haya mucho, mucho espacio para la lectura como disfrute como fin en sí mismo.

Estoy convencida de que las tres cosas que menciono: el disfrute de la lectura, la lectura crítica y el pensamiento crítico aportan cosas significativas al sistema educativo. La mejora del sistema educativo sin duda redunda en mejoras sociales, por lo que mi respuesta sería, en este sentido que sí: podría ser parte de un cambio que sentara las bases para una mejor sociedad, con ciudadanos más analíticos y críticos. 

Actualmente la lectura esta infravalorada, ¿cómo harías que la gente se diera cuenta  que es una herramienta para constituir una sociedad mejor, ya que forma nuestro espíritu crítico y es básico para el crecimiento personal? 
Creo que la clave está en el disfrute sin pontificación. No creo que sea cuestión de elevar la lectura a un altar y dotarle de poderes arregla-sociedades. Creo que la clave está en no hablar de la lectura como si fuera "buena", como la verdura o las vitaminas. Si vamos diciéndole a la gente que debe leer porque es bueno para ellos, enseguida se crea una sensación de obligación. Si, en cambio, leemos en voz alta en clase un libro muy bueno, que enganche. Y luego otro y luego otro. Si luego viene a visitar el escritor o el ilustrador al cole, si se practica la escritura creativa también y los niños escriben para los otros niños (no para nota, sino por placer, para entretener), si se comparten experiencias lectoras, estaremos creando una serie de lazos en torno a la lectura. Son lazos emocionales, de amistad y de intereses compartidos. Y ahí está el enganche tan necesario al que me refería al inicio de la entrevista. No podemos machacar y luego pretender enganchar. El enganche tiene que ser el punto de partida para el fomento de la lectura, no al revés. 

¿Eres amante de la lectura desde pequeña? Si es así, ¿qué crees que fue lo que influyó positivamente en tu gusto para leer? ¿Cómo te educaron en el ámbito lector? 
De pequeña nunca faltaron los libros en casa. Y seguramente ahí esté una de las claves fundamentales de mi pasión: haber crecido rodeada de libros.
La lectura en mi casa no fue nunca un deber, algo recomendable, ni mejor que ninguna otra actividad. Los libros simplemente estaban, se disfrutaban y se usaban. Ahí tenemos otra clave: nunca se me impuso la lectura, se me expuso a ella con naturalidad.
Otra cosa fundamental fue la lectura en voz alta, hasta mucho más allá de que los hijos sabíamos ya leer solos. 
¿Cuál es el comentario que más te ha sorprendido de un niño o de una niña? 
Una de las cosas que aprendes cuando trabajas con niños de esta manera es que ya es hora de que dejemos de sorprendernos con las cosas que dicen los niños. A menudo lo que queda de estos proyectos son las "geniales ocurrencias" de los niños. A mí esto me irrita mucho. El concepto de "genial ocurrencia" es paternalista y limitador. No creo que la mayoría de los adultos hagamos comentarios particularmente más perspicaces que los niños, especialmente a partir de cierta edad y sin embargo, cuando salen por la boca de los niños nos sorprendemos, o nos reímos ("qué ricura") o lo tildamos de repelente. Yo trato de que mi reacción sea interesarme por lo que dice. En cualquier caso, en Filosofía a la de tres el foco está puesto especialmente en aprender a hacer buenas preguntas. En este sentido, una de las preguntas más interesantes que me ha planteado un niño de tres años, por ejemplo, fue: "¿Mi cerebro me conduce?" Cuando le pedí que nos explicase un poco a qué se refería, añadió: "¿igual que cuando un conductor conduce un coche?". 

¿Te hace feliz haber tirado adelante este proyecto? 
Me hace muy feliz haber sacado adelante este proyecto. Este tipo de proyecto es fácil de idear, a veces, pero muy difícil de arrancar y más difícil de mantener en el tiempo. De hecho, ahora estamos en un parón del proyecto, porque la clase en concreto ha pasado a primaria y estoy viendo cómo podría seguir haciéndolo en el nuevo contexto y con la nueva carga de contenidos de primaria. Espero que podamos llegar a algún acuerdo, pero es cierto que a veces estas luchas son algo solitarias. La solución de asociarse con otras personas y organizar un proyecto a mayor escala, involucrando a la universidad quizás en forma de convenio entre universidad y escuela sería una opción, pero requiere un esfuerzo grande y sobre todo un apoyo firme y decidido por parte de todos que es preciso sentir de forma muy clara antes de proseguir. Lo que me hace especialmente feliz es la reacción de las familias, que han mostrado todo su apoyo y entusiasmo. 

¿Te apetece contarnos alguna cosa que no te hayamos preguntado? 
Me apetece volver a comentar la instrumentalización de la literatura que existe en la actualidad, tanto dentro del sistema escolar como en el sistema editorial. 

La literatura predominante a la que se expone a los niños está o bien al servicio de una supuesta "transmisión de valores" o bien al servicio de una supuesta "educación en las emociones". De esta forma, estamos limitando las lecturas de los niños a cosas que se parecen mucho a la autoayuda para adultos y que se parecen muy poco a cualquier cosa que pudiera considerarse literatura. 

Fracasan como literatura, pero lo curioso es que también fracasan en la transmisión de valores y en la educación de las emociones. Principalmente, porque los valores no se transmiten y asimilan de esta forma; las emociones no se educan con un libro. Los valores éticos son fruto de un proceso de reflexión, de reacomodo, de replanteamiento constante a lo largo de nuestras vidas en los que influyen nuestras experiencias, nuestras lecturas, nuestros diálogos con otros y nuestra reflexión solitaria. Estos libros que se ofrecen a menudo a los niños dan lugar a una falsa reflexión en la que los niños saben a qué conclusión es correcto llegar: son mandamientos disfrazados de invitaciones a la reflexión.  

Dejemos de buscar libros que sirvan para trabajar "x" y busquemos libros buenos, que enganchen, que tengan buenos personajes y estén bien construidos. La buena literatura, siempre, siempre da que pensar (y de verdad).  

domingo, 5 de octubre de 2014

2014/15 Sesión 1. Desnudez y vergüenza, princesas y príncipes.

El pasado viernes retomamos las sesiones de Filosofía a la de tres. ¡Nuestro tercer año ya!

Hemos recordado qué hacíamos en filosofía, se lo hemos contado a los niños y niñas nuevos que han llegado a la clase este curso y hemos probado a hacer preguntas interesantes (nuestras porque-rías), en este caso acerca de por qué los humanos vamos vestidos, por qué sentimos vergüenza y por qué los dinosaurios y otros animales no van vestidos y no sienten vergüenza.

También hemos leído el cuento La princesa vestida con la bolsa de papel y hemos aprovechado para hablar de princesas, de príncipes y de lo que querríamos ser de mayores.


Fecha: 3 de octubre de 2014.
Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 5 años (con Pilar Lara Arribas)

¿Quiénes estuvimos?
Estuve yo, Ellen,
Pilar, la profesora
y luego, en orden de cómo estábamos sentados en círculo, empezando por mi izquierda:
Esther
Iván
Nayara
Aitana
Iker
Claudia
Christian
Alba Torres
Adrián Mansilla
Alba Martín
Ainara
Patricia
Adrián González
Iain
Raúl
Leyre
Andy
Pablo
Antonio
Leonardo

Objetivo de la sesión: 
El objetivo de la sesión era retomar la actividad después de los meses de verano y familiarizar a los niños y niñas nuevas de la clase con las dinámicas de diálogo, escucha y expresión de ideas que llevamos practicando los últimos dos años en Filosofía a la de tres. También hemos explicado a los alumnos nuevos qué eran nuestras "porquerías" (preguntas que empiezan por "por qué") y les hemos presentado a los personajes que viven dentro del Baúl de la filosofía: el perro Tito y el loro Lola.

Para el diálogo en torno al cuento, hemos planteado algunas preguntas sobre si hay cuentos de niña y cuentos de niño, sobre princesas, príncipes, belleza y mandar.

Contenido de la sesión: 
Hemos empezado saludándonos todos y dando la bienvenida a los alumnos nuevos: Claudia, Raúl, Nayara e Iker.

Luego hemos ido recordando lo que hacíamos en filosofía. "Hablar", ha dicho alguien. "Pensar, ha dicho otro. "Hacer actividades" ha adivinado Raúl, uno de los chicos nuevos. Alguna "actividad" hacemos, sí. "Jugar", ha dicho Alba Martín. "Y hacer porquerías", ha dicho Esther. "¿Porquerías? ¿Eso qué es?" Hemos explicado que nuestras porquerías no son porquerías normales, ni se parecen mucho a las guarradas. En Filosofía a la de tres, las porquerías son preguntas que empiezan por "¿Por qué...? Y hemos empezado por dar un ejemplo. Alba Torres se ha encargado de la primera pregunta: ¿Por qué nos vestimos? Le preguntamos a Alba cómo contestaría ella a su propia pregunta. "Porque está sucia la calle", ha dicho. Uno de los motivos por los que nos vestimos puede ser para no ensuciarnos. ¿Qué más? Adrián Mansilla ha dicho que él cree que nos vestimos "porque si no estamos desnudos y las niñas se pueden avergonzar". ¿Solamente las niñas? ¿Los niños no se avergüenzan? Algunos han indicado con la cabeza que no. Hemos preguntado a los niños si alguno de ellos se avergonzaría si fuera desnudo. Tras unas risas y Adrián insistiendo que él no se avergonzaría, le preguntamos si vendría desnudo mañana al colegio. Entonces Adrián se ha tapado la cara y se ha reído. Sí que tendría vergüenza. Parece que tanto niñas y niños nos avergonzamos un poco con la desnudez. Entonces ha querido preguntar Raúl qué había en el baúl. Enseguida lo vemos, enseguida. Alba Martín ha reformulado la pregunta de Alba Torres: ¿Por qué no vamos desnudos por la calle? Leonardo ha dicho que él piensa que no vamos desnudos por la calle porque nos ponemos malitos. "Nos acatarramos", ha estado de acuerdo Iain. Entonces ya llevamos dos razones: nos vestimos porque si no, nos manchamos y también porque si no, podemos coger frío. Pablo ha estado de acuerdo en que si no nos vestimos nos manchamos. Ainara ha dicho que también te puedes pinchar con los cristales. "Y te cortas", ha añadido Leyre. "Y te haces mucho daño", ha añadido Alba Martín.
Entonces ya son tres las razones: para no mancharnos, para no coger frío y para no hacernos daños en los pies (en el caso de los zapatos). Patricia ha añadido que te pueden picar los bichos, y Alba Martín ha repetido que también porque nos podemos hacer una pupa en el pie.

[Este año, al ser más mayores, hay extractos de grabación mucho más "limpios" que otros años y se oye bien lo que dicen, respetándose el turno de palabra mucho más, por lo que cuando podamos, incluiremos breves extractos de audio]
Para escuchar este breve intercambio, podéis hacer clic en el botton de play:


Luego Iain quiso hacer otra pregunta: ¿por qué los dinosaurios son enemigos? Hemos preguntado si quiere decir que por qué hay unos dinosaurios enemigos de otros y ha dicho que sí, y ha dado un ejemplo: "los dinosaurios herbívoros y carnívoros son enemigos". Iker lo ha tenido claro: "porque se comen. Un carnívoro se come a un herbívoro". Raúl ha pensado en algo interesante: "si un carnívoro se come a un herbívoro que ha comido hojas, entonces se traga las hojas". ¿El carnívoro es también herbívoro entonces? A Iker le ha parecido que no: "pero eso da igual":



Entonces Pablo ha querido volver a la anterior pregunta. Piensa que llevamos zapatos porque si no te puede morder la planta del pie una hormiga roja. Llevamos zapatos para protegernos los pies. "Pero solo es un mordisquito de nada", ha dicho Alba Torres.


Luego Leonardo ha unido inteligentemente las dos preguntas de la mañana, la de la desnudez y la ropa y la de los dinosaurios: "¿por qué los dinosaurios van desnudos?" Adrián Mansilla ha dicho que cree que es porque los dinosaurios no tienen tiendas donde comprar ropa. Pero Leonardo ha dicho que él cree que los dinosaurios sí van vestidos de alguna forma. "La ropa es las plumas". O los pelos o la piel. Andy ha dicho que él cree que van desnudos "porque no se conocen".


Luego hemos dicho que los animales en general no van vestidos porque su piel es más gruesa y les protege mejor. Por ejemplo, los osos, ha dicho Iker. Y entonces se nos ha ocurrido preguntar si pensamos que los animales tienen o no tienen vergüenza. Nos ha parecido que no. Adrián Mansilla ha dicho que él cree que es porque tienen pelo. ¿Y qué diferencia hay entre tener pelo o solamente piel como nosotros? Parece que el pelo les cubre y que por eso no tienen vergüenza. ¿Nosotros dejaríamos de tener vergüenza si tuviéramos más pelo por todas partes? ¿Iríamos desnudos por la calle? Pero nos preocupada que se nos viera el culo. También a alguien le preocupó que picara mucho. Christian ha sugerido que los animales no tienen vergüenza porque tienen uñas y pueden arañar. ¿Las uñas impiden tener vergüenza? No lo teníamos muy claro. Pablo ha dicho que él piensa que si le quitas el pelo a un animal está desnudo. Alba Martín ha añadido que entonces se iría corriendo a la tienda de ropa a comprarse ropa. ¡Sin pelo no se puede ir por la calle! Pero Adrián Mansilla ve un problema con la idea de Alba Martín. "No tienen dinero, ni tiene bolsillos."


Y así ha acabado nuestra introducción a las porque-rías para los alumnos nuevos. Creo que nos ha salido muy bien, especialmente gracias a la idea de Leonardo de unir las dos preguntas. Nos quedó redondo, redondo.

Y ahora empezó lo divertido. ¡Hora de abrir el baúl! Iván nos ha contado que ha visto un gato negro. ¿Dónde, en el baúl? No, en la noche. Pues vamos a ver qué hay en el baúl.



Finalmente, hemos sacado a Lola y Tito, y les hemos dado de comer. Lo que pasaba es que tenían hambre. Una vez que han comido, se han tranquilizado bastante y han dejado de morder. Luego hemos mirado a ver qué otra cosa hay en el baúl, pero no sin antes recordar muy brevemente las normas de filosofía:


Nos ha faltado recordar cómo explicamos las cosas en filosofía. No podemos repetir lo que intentamos explicar. Por ejemplo: Me gusta porque me gusta no nos vale como explicación. O es bonito porque me parece bonito, tampoco. Hay que añadir algo más.

Y tras esto, hemos sacado la última cosa del baúl. ¡Un cuento! Se llama La princesa vestida con una bolsa de papel, escrito por Robert Munsch e ilustrado por Michael Martchenko.

Antes de leer el cuento, hemos mirado la portada:

Hemos visto un dragón y un niño, ha dicho alguien. ¿Un niño? "Sí, porque tiene barba", ha dicho Raúl. Hemos mirado bien y hemos visto que no parece que tenga barba. "Es una niña", ha dicho Esther, "porque lleva vestido". Les he dicho que es una princesa, pero no estaban muy convencidos. Así que lo hemos leído.







Aquí lo podéis escuchar de nuevo en casa, si os apetece:


A todos nos ha gustado el cuento, menos a Aitana. Le hemos preguntado por qué, y nos ha contestado que "porque no". Pero hemos recordado que en filosofía no vale decir "porque sí" y "porque no". Hay que decir más. Pero a Aitana no se le ha ocurrido una razón.

A los demás nos ha gustado, también a la profesora Pilar, a la que le ha parecido muy bien que Elizabeth no se casara con Ronaldo. No todos estábamos de acuerdo y algunos hemos pensado que sí se podría haber casado. Si nosotros fuéramos ella, ¿nos habríamos casado con Ronaldo? Casi todos hemos dicho que no. Raúl ha hecho una pregunta muy interesante también: si fuéramos el príncipe, ¿nos hubiéramos casado con Elizabeth? Casi todos hemos dicho que tampoco. Quizás no estuvieran hechos el uno para el otro. Christian ha querido saber si Tito y Lola son novios. Se lo hemos preguntado directamente a ellos, pero han dicho que les da vergüenza y no les ha apetecido decirlo.

Hemos preguntado si creemos que el cuento que hemos leído es un cuento de niña, un cuento de niño, o un cuento de los dos. Esto es lo que dijimos:


Preguntamos quién quería ser princesa de mayor y también quién quería ser príncipe de mayor. Casi todos queríamos ser princesas o príncipes porque nos gusta mandar. Pero hubo alguno que no estaba de acuerdo. Iker prefiere ser guardia de tráfico. Ainara quiere ser princesa que se convierte en sirena y en hada. Patricia también. Hemos preguntado qué tiene de atractivo ser princesa, además de mandar. A Ainara le atrae el hecho de que las hadas vuelen y las sirenas buceen. Hemos preguntado a quién le gustaría ser una princesa como Elizabeth, y aquí no lo hemos tenido tan claro. No. ¿Y un príncipe como Ronaldo? Parece que tampoco. Alguien ha dicho que ser princesa está bien porque las princesas son guapas. Hemos preguntado si Elizabeth es guapa y muchos han dicho que "cuando se pone la bolsa de papel no es guapa". "Cuando está desnuda tampoco". ¿Ser guapa o guapo depende de la ropa que llevemos puesta? A muchos nos ha parecido que sí. Vestida de princesa, Elizabeth nos parece guapa a casi todos. Iain ha dicho que no está de acuerdo con que Elizabeth no sea guapa cuando lleva la bolsa de papel o cuando está desnuda. "Solo porque no lleve un vestido no quiere decir que no sea guapa". ¿También se puede ser guapa vestida con una bolsa de papel? A Iain le parece que sí, pero a muchos nos parece que no. Hemos preguntado qué cosas interesantes tiene ser princesa. Mandar, pasear.

Leonardo ha dicho que quiere ser futbolista y conducir un cohete. Christian ha dicho que quiere ser portero. Raúl ha dicho que él quiere conducir un Ferrari y ser delantero. Adrián Mansilla ha dicho que quiere conducir un Ferrari a 200 kilómetros por hora. ¡Y yo también! ¡Y yo también! se ha oído por toda la clase.

Para hacer un experimento hemos pedido a los niños que levanten la mano los que no quieran ser futbolistas. Adrián González e Iain han levantado la mano. Adrián quiere conducir un Ferrari a 200 kilómetros por hora. Iain quiere ser un soldado sin peleas. ¡Y se nos acabó el tiempo!

Aquí podemos escuchas esta última parte.

Como vemos, el nivel de concentración empieza a bajar. Es el final del día, justo antes de comer, al final de una larga semana en la que han empezado el horario completo. Pero ha sido una sesión fantástica. Enhorabuena a todos los chicos y chicas de la clase.

Para ser el primer día y para retomar el contacto, ha sido una sesión estupenda. La parte de las "porque-rías" nos ha llevado bastante tiempo al principio, y ha sido estupenda. En la última parte, después del cuento, se nos ha quedado mucho  en el tintero. Pero el curso es largo y habrá tiempo para hablar de niños y niñas y princesas y príncipes, para preguntar si hay colores de niños y colores de niñas o juguetes de niña y juguetes de niño.

Ha sido, como siempre un placer.

¡Hasta dentro de dos semanas!

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

(c) Texto: Ellen Duthie. Podéis utilizarlo, pero, por favor, citad la fuente debidamente. En caso de duda, podéis escribirme a: filosofiaaladetres@gmail.com. 

jueves, 18 de septiembre de 2014

¡Filosofía a la de tres inicia su tercer año!

Nos alegra confirmar que este otoño continúa el proyecto de Filosofía a la de tres en el colegio público Estados Unidos-Huarte de San Juan de Madrid, con la misma clase (que pasa al curso de infantil de 5 años) de forma gratuita y voluntaria, como se ha venido haciendo hasta ahora. ¡Entramos en nuestro tercer año!



Los dos cursos pasados han sido una experiencia interesante, gratificante y enriquecedora para todos y tenemos muchas ganas de continuar y de crecer con el proyecto.


Arrancaremos en la primera semana de octubre y tendremos sesiones cada dos semanas durante todo el curso, hasta finales de mayo.

¿De qué hablaremos este curso? Aquí va un aperitivo: 

La mentira: ¿Siempre es malo mentir? ¿Hay mentiras peores que otras? 
Obedecer: ¿A quién hay que obedecer? ¿a quién no? ¿por qué?
Libertad / Elegir: Si pudieras elegir siempre hacer lo que quisieras, ¿qué harías? ¿qué no harías? 
Realidad/sueño: ¿Cómo sabemos que no estamos soñando? 
Género: ¿Qué es ser niña? ¿Qué es ser niño? 
Poderes: ¿Qué poderes tenemos? ¿Los cinco sentidos son poderes? ¿Qué otros poderes nos gustaría tener? 

¡Y de muchas cosas más!

También será interesante volver a hablar de algunas cosas que hablamos en el primer año (el miedo, la felicidad, ser y parecer y el enfado, por ejemplo) para comprobar cómo ha ido madurando nuestro diálogo.  

Como siempre, este blog será una puerta abierta para que los padres se asomen a lo que hacemos en las sesiones y para facilitar a las familias que continúen las conversaciones en casa.

Los comentarios alimentan el blog, así que, por favor: ¡No os cortéis!

Si vuestros hijos os hacen preguntas o muestran preocupaciones por determinados temas en casa, no dudéis en comentarlo, porque a veces podremos diseñar una sesión y elegir cuentos apropiados para dar pie a una conversación enriquecedora que fomente la reflexión entre ellos sobre esos temas específicos.

Tenemos también un blog específico (http://www.porque-rías.blogspot.com) para las preguntas que nos vamos haciendo en clase (las que provienen de los propios niños y niñas). Os invito a escribirme con cualquier pregunta interesante que os hagan vuestros hijos o hijas en casa para que las planteemos en la clase o en el blog.

Podéis leer la hoja informativa para padres para este curso 2013-14 aquí.

Por último, gracias a la profesora, Pilar, con la que hemos compartido este proyecto desde el principio y, a los nuevos alumnos y padres, ¡bienvenidos!

viernes, 6 de junio de 2014

Última sesión del curso: PORQUE-RÍAS DE VERANO


Perico, el loro de la jungla. 
En esta última parte del curso, en Filosofía a la de tres, hemos tenido menos tiempo para actualizar el blog con los resúmenes de las sesiones. La razón principal de que hayamos tenido menos tiempo es un proyecto muy emocionante que surgió justamente a raíz de este programa de filosofía en el colegio y que verá la luz hacia finales de año. En cualquier caso, en los próximos días subiremos un resumen detallado de las sesiones que hemos tenido desde diciembre. 




Pero antes, queremos contar la sesión de ayer, en la que vino Perico para llevarse a Lola y a Tito a la jungla de vacaciones. ¡Nooo! ¡No queremos que se vayan! Pero luego todos estuvimos de acuerdo en que pasar todo el verano encerrados en el Baúl de la Filosofía quizás no fuera demasiado justo. 
Tito
Lola












Ayer fue nuestra última sesión de Filosofía a la de tres de este curso, y la dedicamos a recordar un poco todas las cosas de las que hemos hablado y a proponer temas para el año que viene. 

Este curso hemos hablado de: 
  • Crueldad
  • Portarse bien y de ser buenos y en qué consiste eso
  • ¿Por qué las personas son dueños de los perros en lugar de los perros dueños de las personas?
  • ¿Por qué vamos al cole?
  • La diferencia entre muñecos, robots y personas
  • ¿Por qué los padres y las madres van al trabajo?
  • ¿Qué deseamos y por qué? ¿Seríamos felices si obtuviéramos todo lo que quisiéramos?
  • ¿Por qué vemos los sueños si tenemos los ojos cerrados?
  • ¿Por qué las personas malas son malas y por qué las personas buenas son buenas?
  • ¿Cómo sería un día de nuestra vida si fuéramos ciegos? ¿Cómo explicaríamos los colores a una persona ciega?
  • Lo posible y lo imposible
  • El aburrimiento y la diversión o el interés
  • Lo bonito y lo feo

Entre los temas propuestos para el año que viene, muchos animales, fruta, gusanos y "cómo aparecieron el primer papá y la primera mamá". 

Pero la mayor parte de la sesión, la dedicamos a fabricar nuestros propios cuadernitos de “PORQUE-RIAS de verano. “Preguntas y dibujos sobre cosas que me interesan”, con su nombre y una portada dibujada por ellos.  .

Las “porque-rías” son nuestra forma de llamar las preguntas que empiezan por “por qué”. A lo largo del curso, en Filosofía a la de tres, una de las cosas que hemos estado practicando es hacer buenas preguntas, para lo cual incluso inauguramos un blog específico, donde hemos ido incluyendo algunas de las interesantísimas preguntas que han hecho nuestros hijos durante el curso.

En el cuaderno podréis continuar esta actividad en verano si os apetece, apuntando la pregunta y haciendo dibujos sobre las conversaciones que vayáis teniendo. ¡Nos encantará verlos todos el próximo otoño! 

Algunos nos habéis preguntado cómo hemos hecho nuestros cuadernos de PORQUE-RIAS de verano porque los quieren replicar en casa o hacerle uno a los hermanos o para ellos/as mismos/as. No puede ser más fácil. 

Ingredientes
  • 2 cuartillas de cartulina blanca
  • 10 cuartillas de papel de 80 gr. 
  • 3 grapas
  • un rollo de "washi tape" o cinta adhesiva de tela (también se puede dejar sin esto y decorarlo de la manera que queráis). 

Método:
  • Se hace un dibujo o lo que se quiera en la portada. 
  • Se coloca la portada primero, luego las 10 hojas y luego la otra cartulina, que nos sirve de contraportada. 
  • Se grapa en el extremo superior del lateral, en el centro y el el extremo inferior del lateral. 
  • Se tapa el lateral con las grapas con un trozo de cinta adhesiva del mismo largo de la cuartilla. 
  • Para que quede mejor se puede poner una parte de la cinta en el centro, doblándola por la portada y la contraportada y luego dos trozos más de cinta, una en la portada y otra en la contraportada y voilá. 

Muy muy casero, pero no queda nada mal. Para que se abra bien, se puede abrir la portada y hacer un pliegue manual en paralelo a la cinta adhesiva o a las grapas. 



Y luego sólo queda rellenarlo: 

Propongo que este verano abramos los ojos, los oídos y la mente y disfrutemos asombrándonos y preguntándonos por el mundo junto a nuestros hijos. Esto es como leer. Si los niños ven a los padres leyendo, es más probable que lean. Si los niños ven a los padres pensar, preguntarse y disfrutar de la curiosidad misma como una meta, es más probable que curioseen, se interesen y reflexionen sobre el mundo. Este verano, ¡investiguemos juntos todas las porque-rías que se nos ocurran!

Un saludo a todos y que tengáis un verano preguntón y estupendo. 

Quisiera agradecer una vez más a la profesora, Pilar, por seguir dejándome entrar en clase y a los padres y madres por seguir tan interesados en esta actividad y por las muestras de aprecio que me hacéis llegar. Es un verdadero placer estar llevando a cabo este proyecto. 

Y recordad, en unos días ¡el resumen de las últimas sesiones!

lunes, 25 de noviembre de 2013

Sesión número 14: ¿Qué deseamos y por qué? ¿Seguro que seríamos felices con lo que deseamos?

En nuestra sesión número 14 (cuarta de este curso) hemos hecho unas "porque-rías" (preguntas que empiezan por "¿Por qué....?") estupendas. ¡Cada día se nos dan mejor! 

También hemos hablado mucho sobre nuestros deseos: sobre qué deseamos, sobre por qué lo deseamos, sobre si deseamos lo mismo para nosotros que para nuestras familias. Hemos leído Manos de oro, la historia del Rey Midas y lo hemos pasado genial. 


Ilustración de HAIG y Regina Shekerjian, en
King Midas and the Golden Touch, de Al Perkins, 1973.  

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Fecha: 21 de noviembre, 2013
Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 4 años (con Pilar Lara Arribas)
¿Quiénes estuvimos?
Estuve yo (Ellen)
Pilar (la profesora)
Lola (el loro)
Tito (el perro)
y los siguientes niños y niñas:
Ainara
Andy
Antonio
Pati
Eduard
Iain
Alba Torres
Esther
Christian
Leonardo
Iván
Pablo
Adrián González
y Aitana.

OBJETIVO DE LA SESIÓN:
El principal objetivo general de esta cuarta sesión de este curso, ha sido seguir practicando la formulación de preguntas con nuestra actividad de las "porque-rías" al principio de las sesiones, centrándonos en tratar de responder a la persona que pregunte y animando a que los niños y niñas entablen un diálogo entre ellos en lugar de mirar siempre buscando la aprobación mía o de Pilar. También hemos seguido distinguiendo distintos tipos de preguntas (por una parte, las que se contestan "fácilmente", con un dato, y por otra, las que requieren de reflexión, razonamiento, contraste entre distintas visiones, para acercarse a posibles respuestas -las preguntas más filosóficas-) y fomentando que traten de responder ellos mismos a sus propias preguntas y a valorar si es una pregunta interesante o no antes de lanzarla a los compañeros.  

El blog especialmente dedicado a esta actividad, las PORQUE-RÍAS, está pensado para la participación de todos. Evidentemente, cuanto más participemos, más enriquecedor será para todos. ¡Así que ya sabéis! PORQUE-RÍAS es una actividad para divertirnos y aprender todos juntos. ¡A participar!



El objetivo específico de la sesión ha sido conseguir que hablemos sobre nuestros deseos. Específicamente, sobre las siguientes preguntas: ¿Qué deseamos? ¿Por qué lo deseamos? ¿Deseamos lo mismo para nosotros que para nuestra familia? Si a alguien se le concede un deseo, ¿estamos seguros de que será feliz con ese deseo?

CONTENIDO DE LA SESIÓN:

Sentados en círculo, nos hemos saludado todos y hemos probado la grabadora, como siempre hacemos. Hoy le ha tocado a Pablo y ha sonado muy bien. "¡Hola!", ha dicho Pablo y "Hola" ha dicho la grabadora de vuelta. Perfecto. 

Hemos dicho todos juntos "¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!" y... 'Filosofía a la de cuatro". Porque ya tenemos cuatro años, ha dicho Esther. Iain  ha preguntado si cuando tengan cinco será ¡Filosofía a la de cinco! A todos nos ha gustado la idea, aunque ¡igual queda un poco largo!

Antes de empezar he ido a coger una cosa. He explicado que me duelen las manos por los mordiscos y los picotazos que siempre me dan Lola y Tito cuando meto la mano en el baúl de la filosofía. Y he ido a ponerme un guante. Les ha hecho bastante gracia. Les he preguntado si creen que me va a proteger y han dicho que ellos creen que no.

He metido cuidadosamente la mano en el Baúl y.... jijijijijijiij. ¡Qué cosquillas tan insoportables me han hecho! Ay ay ay ay qué cosquillas. Jijijiji. Con el guante no me dolía, me hacía cosquillas. He metido la mano otra vez y me han dado más cosquillas. Ay ay ay ay ay.

Entonces he decidido meter la mano con firmeza y sacar a Lola y a Tito sin titubeos. ¡Hola, hola! ¿Qué tal?

Esther ha recriminado a Tito y a Lola por haberme hecho cosquillas, pero ellos se han reído y han dicho que les gusta hacer cosquillas. "Nos gusta mordisquear", han dicho.

Yo me he quitado el guante y entonces Tito ha dicho que él quería jugar otra vez a las porque-rías, y que quería empezar él. Pero Esther ha dicho que a ella no le parece bien, porque siempre empieza él. Ha dicho que cada día tiene que empezar uno. A los demás nos ha parecido bien la respuesta de Esther. Entonces Lola ha dicho ¡yo yo yo!

Vale, hemos dicho. Y Lola ha preguntado: ¿Por qué los loros no vamos al cole? Esther ha dicho que porque no van al cole y no tienen cole. Pero nos ha parecido que esas respuestas repiten lo que dice la pregunta y esas no valen en filosofía. "¿Pero por qué?", ha insistido Lola. "Yo quiero ir al cole, solo vengo de visita cuando hay filosofía, pero yo quiero ir al cole todos los días". Esther ha explicado a Lola que ella puede quedarse unos días en el baúl en la clase. "Dentro del baúl, sí, pero fuera no".

Aitana ha dicho que no puede porque las gente sí entra al cole pero los loros, no. Lola se ha puesto a llorar. Christian ha opinado que es porque la puerta del cole es para los niños y a los loros no les llama la profesora. Es cierto que nunca hemos oído gritos de "¡Loroooos! ¡A aprender!

Iain ha dicho que cree que quizás Lola y Tito hace preguntas tan filosóficas porque quizás cuando meto los libros en el baúl, echan un vistazo a los libros. Saben mucho de filosofía y hacen buenas preguntas porque echan vistacitos a los libros.

Andy ha recibido el palito parlanchín y enseguida ha exclamado "mira lo que hago" y se ha bajado el parpado inferior del ojo para enseñarnos el interior. Le hemos preguntado si esa era una buena respuesta a la pregunta de Lola y ha opinado que no. Entonces ha dicho que Lola no puede ir al cole porque si viene al cole le pueden pisar las alas, las patas y todo. Puede ser un poco peligroso. Y si picotea el suelo, se puede romper, ha añadido.

Ainara ha dicho que Tito y Lola todos los días están en los árboles y en las ramas y en el baúl, pero no en el cole. Eduard ha dicho que Tito no puede subir a los árboles. Leyre ha dicho que los loros pueden ir a los árboles pero los perros no, y ninguno de los dos pueden ir al colegio. Leonardo ha dicho que los loros se suben a los árboles y vuelan por el cielo, pero que él no puedo subir por las ramas porque no tiene alas. "Pero yo puedo ir al cole y Lola no".

Alba Torres ha dicho que tiene una pregunta: ¿Por qué los bebés no van al cole? ¡Qué buena pregunta! Adrián González ha querido contestar a Alba y le hemos recordado que tiene que mirar a Alba, no a mí. ¿Por qué los bebés no van al cole? "Porque van en carro". ¿No puede haber carros en el cole? "No, porque molesta."

Iain ha dicho que quiere responder a Adrián González y a Alba: "Si hay un adulto en el cole y si esa persona es ciega, no ve donde está el carro y se puede tropezar." Los carros estorban, estamos de acuerdo.

Pablo ha dado otra razón: los bebés no saben trabajar. He preguntado si ellos saben trabajar y todos han dicho que sí. Eduard ha dicho que saben trabajar muy bien porque ya han hecho la última página de un libro. Ha añadido que los bebés no saben jugar bien ni trabajar bien y rompen todas las cosas. ¿Los bebés rompen todas las cosas? "Sí, en sus casas". Le he preguntado si él cuando era bebé rompía todas las cosas y ha dicho que no, pero que algunos bebés sí lo rompen todo.

Andy ha dicho que no pueden ir al cole porque lloran y luego viene la policía y si lloran les llevan a la cárcel.

Ainara ha dicho que los bebés no pueden ir al cole porque no saben andar y se caen. Necesitan a sus mamás y a sus papás.

Iain dice que si tienen carros se chocan con otros niños.

Entonces Adrián González ha hecho otra pregunta también muy interesante: ¿por qué los papás no pueden entrar en los coles? Es cierto que normalmente no entran. Hemos preguntado a Adrián si sabe contestar a su propia pregunta. "Porque no son pequeños". ¿Y el cole es para pequeños? "Sí".

Leonardo ha dicho que los papás son muy grandes y se pueden chocar con los pequeños. Hemos dado la enhorabuena a Leonardo, porque ha contestado muy bien y se ha ceñido a la pregunta de Adrián.

Esther ha querido responder a la pregunta de Lola y ha dicho que no puede ir al cole porque puede picotear y romper los libros.

Ainara ha preguntado por qué Tito y Lola no saben jugar en el patio. Leyre ha contestado porque se pueden escapar.

Eduard ha preguntado por qué los perros pueden volar con orejas. ¿Los perros pueden volar con las orejas? No, en realidad no, solo en la tele. Así que Eduard ha descartado su propia pregunta.

Alba Torres ha preguntado por qué pintamos en los papeles. Esther ha dicho que ella piensa que pintamos en los papeles porque no se puede pintar en la mesa. Porque nos regañan los padres. ¿Y por qué más? Porque se ensucian.

Entonces Iain también ha querido hacer una pregunta: ¿Por qué vemos los sueños si tenemos los ojos cerrados? ¡Qué pregunta tan buena!

Eduard ha dicho que cuando dormimos se hace de noche. Cierto. Hemos preguntado si cuando soñamos vemos igual que cuando vemos despiertos. Al principio nos ha parecido que sí. Iain ha contado que él una vez soñó con un águila gigantesca y la veía como de verdad. Le estaba atacando en la cara.

Cuando vemos en la vida real, ¿con qué parte del cuerpo vemos? Con los ojos, hemos dicho todos. Y cuando estamos dormidos y soñando, ¿con qué parte del cuerpo vemos? Iain ha dicho que con la imaginación. Eduard ha dicho que cuando está dormido alguien puede ver un monstruo. Y también se pueden ver cosas más bonitas.

Esta pregunta nos ha parecido muy interesante, por eso la hemos seleccionado para el blog de porque-rías. Hoy hemos hecho todos unas PORQUE-RÍAS estupendas. [familias y visitantes al blog, podéis aportar comentarios y respuestas a estas preguntas aquí].

Se acabaron las porque-rías y pasamos al tema del diálogo del día. He anunciado que íbamos a hablar de deseos. Enseguida Esther ha dicho que ella sabe unos deseos muy malos. "Que le comen los coches que tienen boca". Hemos preguntado si eso es un sueño o un deseo. Nos ha parecido más un sueño. Normalmente los deseos son cosas buenas.

Hemos preguntado a Pilar si ella tiene un deseo. Y ella nos ha contado que a ella le gustaría ir en avión a África y conocerlo y visitar colegios africanos para conocer cómo aprenden los niños allí. Ha dicho que es un deseo muy grande. Le he preguntado si ella cree que alguna vez se cumplirá su deseo. ¿Qué hace falta para que se cumpla su deseo? Pilar ha dicho que una de las cosas que necesita para que se cumpla es ahorrar más dinero porque es un viaje muy caro. ¿Cuesta un euro? ha preguntado alguien. Un poco más, ha respondido Pilar. Eso cuesta mucho dinero y ella no lo tiene, pero está ahorrando, para que se cumpla su deseo.

¿Nos parece un buen deseo? A todos nos parecería interesante ir a África.

Esther nos ha querido contar su deseo. Ella quiere ser un hada. Le hemos preguntado qué le hace falta para que su deseo se haga realidad. Como Peppa Pig, para que se cumpla un deseo hay que decirlo muy bajito. Le hemos preguntado si lo ha probado y si cree que su deseo se cumplirá algún día. Ella ha dicho que cree que sí.

Alba Torres ha dicho que su deseo es ir al Polo Norte. ¿Crees que un día irás? le hemos preguntado. Sí. ¿Y por qué quieres ir? No tenía del todo claro por qué, pero sí que quiere ir.

Leonardo ha dicho que él desea estar en la nieve y que Papá Noel le de un regalo y que cuando lo abra sea un juguete de Rayo McQueen: una moto azul.

Ainara ha dicho que su deseo es ser princesa. ¿Cree que se podrá cumplir? "Sí, pero con alas". ¿Quién le va a conceder ese deseo? El hada madrina.

Andy tiene un deseo: quiere ir con Peter Pan. ¿Cree que se puede cumplir? "Sí, porque lo he visto en la tele."

Eduard ha dicho que su deseo es ir en avión. Le hemos preguntado si ha ido alguna vez en avión y ha dicho que sí.

Entonces hemos dicho que vamos a leer un cuento sobre un rey que pide un deseo y no le sale muy bien. Nos ha dado curiosidad saber qué deseo será el que pida el rey. 

El cuento del Rey Midas. Podéis escucharlo de nuevo aquí:


Nos hemos reído bastante con el cuento, especialmente cuando al rey se le convierte el vino y la comida en oro y se hace daño en los dientes. ¡Ay!

Hemos preguntado si nos ha gustado el cuento y todos hemos dicho que sí, que mucho. Pero Esther ha dicho que no le ha gustado porque tenía muchas páginas y no tantos dibujos.

Alguien ha dicho que en la clase ellos tienen muchos cuentos e Iván ha dicho que en su casa con su Papá tiene cuentos de dinosaurios.

Esther se ha acercado a mí y me ha revelado algo: Ellen, Lola es un muñeco. "¿De verdad? ¿Seguro? ¿Seguro?", y Esther me ha sonreído, sí, "tú haces la voz". Con un guiño hemos pasado a hablar sobre el libro un poquito.

Eduard ha dicho que le ha gustado el cuento y a Iain también le ha gustado. Les he preguntado por qué creen que el Rey Midas quería tanto oro. Christian ha contestado que porque es un ladrón. ¿Roba? Los demás hemos dicho que no sabemos si roba.

Hemos explicado la palabra que define al Rey Midas: es un avaricioso. Cuando tiene mucho quiere más y cuando tiene más quiere más y más y más. Piensa que el dinero le va a dar felicidad.

Eduard ha preguntado preocupado si el rey se quiere comer las monedas y los demás hemos dicho que no, que simplemente las quiere guardar para ser rico.

Hemos preguntado qué le haría feliz a Esther. "A mí me haría feliz ser un hada, porque me encantan las hadas".

Eduard ha vuelto a interrumpir y ha dicho que si el rey se come las monedas le duele la tripa. De nuevo le hemos dicho que nosotros no creemos que las quiera comer.

Antes hemos hablado de deseos para nosotros. ¿Y para nuestras familias? ¿Qué deseo tendríamos para nuestras familias? Nos hemos imaginado que Lola era un loro mágico y que nos podía conceder el deseo que quisiéramos para nuestra familia.

Antonio ha dicho que él pediría a Lola una bici. ¿Para ti o para tu familia? Para mi. ¿Y para tu familia? Un coche.

Andy quiere un deseo para su familia pero un regalo enorme que fuera tan grande que llegara de pared a pared.

Ainara querría también un regalo y convertirse en princesa.

Pati pediría un regalo para convertirse en hada.

Eduard pediría un moto.

Adrián pediría un coche de Rayo McQueen.

Leonardo pediría para su padre un Spiderman y para él un Spiderman y un Rayo. ¿A tu padre le haría mucha ilusión el Rayo McQueen? Sí.  ¿Y a Mamá? Entonces Leonardo ha cambiado de opinión. Para Papá un Rayo McQueen, para Mamá un Spiderman y para mí un Rayo McQueen y un Spiderman. Todos contentos, seguro.

Leyre pediría un muñeco.

Aitana pediría una moto para ella, para la familia un coche grande y para su hermano o un Rayo McQueen.

Pilar ha explicado que su mamá es muy mayor y le duelen mucho las rodillas y la espalda y la cabeza. Su deseo sería que ya no le dolieran las rodillas y la espalda nada de nada. Esther ha dicho que si ella fuera hada, le quitaría los dolores a la madre de Pilar.

El deseo de Alba Torres es convertirse en hada y también en princesa. Para su mamá, collares y para su papá, un llavero.

Christian pediría una pistola que echa fuego de verdad por delante y por detrás. ¿Y para tu familia? Ha dicho que hoy era el cumple de su Papá y le ha regalado dos calzoncillos.

Pablo ha dicho que si Lola fuera mágica le pediría tener un llavero. ¿Por qué? ¿Qué puertas abrirían esas llaves? Las de casa. Pablo quiere su propio llavero. Para su familia pediría un coche.

Esther ha dicho que para ella quiere ser hada y para su familia también quiere lo mismo: que sea una familia entera de hadas.

Iain ha dicho que pediría nunca tener que ir al dentista ni lavarse los dientes. ¿Se pondrían sucios los dientes? No. Serían como dientes mágicos. ¿Y para tu familia? Para mi Papá que tuviese más pelo. ¿Crees que sería feliz con más pelo? ¡Sí! ¿Y para tu Mamá? "Que nunca te atropellaran". ¡Que deseo tan bonito!

Se nos estaba acabando el tiempo, así que hemos enseñado el segundo cuento que íbamos a leer y hemos dicho que Pilar se lo leerá antes de la siguiente sesión de filosofía. Es otro cuento sobre deseos y felicidad. Se llama Silvestre y la piedrecita mágica, de William Steig, y es sobre un burrito que pide un deseo muy muy desafortunado. He pedido un ejemplar del libro en español para que lo tengan en clase, que llegará la semana que viene. En cualquier caso y mientras tanto, podéis escucharlo aquí:


Hemos hablado mucho hoy, hemos respetado muy bien el turno y realmente hemos entablado diálogo entre nosotros. ¡Hemos filosofado que da gusto!

Hemos hablado de deseos materiales, pero también de algunos deseos de otro tipo, como el Pilar, de hacer desaparecer los dolores de su madre, o como el de Iain de no tener que ir nunca al dentista ni lavarse los dientes pero tener siempre los dientes limpios y blancos. 

Nos ha faltado hablar un poco más sobre el vínculo de los deseos y la felicidad. 

La próxima sesión será el jueves 5 de diciembre. Mientras tanto...

Aquí van algunas preguntas interesantes para seguir pensando, sin respuestas "correctas" en mente, simplemente con el ánimo de conversar y profundizar de verdad: 

Normalmente deseamos cosas que pensamos que nos van a hacer más felices. Por ejemplo, si un hombre desea una casa más grande normalmente es porque piensa que sería más feliz en una casa más grande. O si el Rey Midas desea más oro, es porque piensa que va a ser más feliz si es más rico todavía.

¿Tenía razón el Rey Midas? ¿Por qué estaba triste el Rey Midas cuando todo lo que tocaba lo convertía en oro?

¿Qué necesitas tú para ser feliz? Piensa en una lista de cosas que piensas que te harían feliz.

¿Y qué haría feliz a tu familia? Pregunta a tus padres y a tus abuelos qué deseos tienen ellos para ser más felices.

Me encantaría que me lo contarais en la siguiente sesión.

Hasta entonces...

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Este texto es de Ellen Duthie. Podéis utilizarlo pero, por favor, citad la fuente debidamente. En caso de duda podéis escribirme a: filosofiaaladetres@gmail.com

domingo, 17 de noviembre de 2013

Sesión número 13: Personas, robots y muñecos (diferencias y parecidos)

En nuestra sesión número 13 (tercera de este curso) lo hemos pasado muy bien con nuestras "porque-rías" (preguntas que empiezan por "¿Por qué....?"). Hemos hablado de personas, robots y muñecos y de las diferencias y parecidos entre ellos. Hemos tenido la suerte de contar de nuevo con las divertidas ilustraciones de Daniela Martagón, repletas de estímulos para entablar conversaciones filosóficas interesantísimas. Ilustraciones como ésta: 



También hemos leído un cuento en el que estos muñecos del museo de los juguetes cobran vida y juegan al escondite por la noche:
Ilustración de David Lucas, de Lost in the Toy Museum
¡Ah! ¡Y también hemos tenido una invitada-observadora! Se llama Patricia y ha venido a que le enseñemos cómo hacemos filosofía. 

¡Ya veis que ha habido de todo! Todo eso y más en ¡filosofía a la de tres!


Fecha: 7 de noviembre, 2013


Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 4 años (con Pilar Lara Arribas)

¿Quiénes estuvimos?
Estuve yo (Ellen)
Pilar (la profesora)
Patricia (una invitada-observadora que vino a que le enseñáramos cómo hacemos filosofía)
Lola (el loro)
Tito (el perro)
y los siguientes niños y niñas:
Ainara
Alba Torres
Pati
Esther
Alba Martín
Christian
Adrián Mansilla
Iain
Andy
Eduard
Leonardo
Iván
Pablo
Adrián González
Aitana
y Yumalai.

OBJETIVO DE LA SESIÓN:
El principal objetivo general de esta tercera sesión de este curso, ha sido rutinizar nuestra actividad de las "porque-rías" al principio de las sesiones, mejorando nuestras preguntas con la práctica y poco a poco distinguiendo distintos tipos de preguntas (por una parte, las que se contestan "fácilmente", con un dato, y por otra, las que requieren de reflexión, razonamiento, contraste entre distintas visiones, para acercarse a posibles respuestas -las preguntas más filosóficas-). Con las preguntas, el objetivo es también que traten de responder ellos mismos a sus propias preguntas, acostumbrándose a pensar por sí mismos y a tener una idea propia antes de contrastarla con otras. 

Hemos hecho un blog especialmente dedicado a esta actividad, las PORQUE-RÍAS, para que vayamos haciendo en él nuestras aportaciones. Evidentemente, cuanto más participemos, más enriquecedor será para todos. ¡Así que ya sabéis! PORQUE-RÍAS es una actividad para divertirnos y aprender todos juntos. ¡A participar!



El objetivo específico de la sesión ha sido conseguir que hablemos sobre los parecidos y las diferencias entre personas, robots y muñecos. 

¿Qué preferiríamos, que nuestro mejor amigo o amiga fuera un muñeco, un robot o una persona? ¿Por qué? ¿Qué ventajas tendría tener un amigo persona? ¿Qué ventajas tendría tener un amigo robot? ¿Qué ventajas tendría tener un amigo persona? Cuando un robot dice algo, ¿lo dice de verdad? ¿lo piensa? ¿Qué hace falta tener o saber hacer para ser persona? 

CONTENIDO DE LA SESIÓN:

Sentados en círculo, nos hemos saludado todos y hemos preguntado si tenemos ganas de hacer filosofía. ¡Síiiiiiiiiiiii! Hemos sacado el palito parlanchín y hemos recordado que sirve para hablar. Quien tenga el palo parlanchín habla y quien quiera hablar, debe esperar a que le pasen el palito. Todos de acuerdo.

Hemos anunciado que hoy teníamos varias sorpresas. Una de ellas era una persona. Hemos presentado a nuestra invitada, que se llama igual que alguien de la clase: Patricia. Le he preguntado a la Patricia de la clase cómo le gusta que le llamen y nos ha dicho que Pati. Le hemos preguntado a la invitada y ella ha dicho algo muy curioso. Distintas personas le llaman de distintas formas. En su casa la llaman Pati, sus amigos Patri y otras personas Patricia. Ha dicho que no le importa, que le gusta que cada persona le llame como le apetece. La Patricia de la clase ha dicho que a ella no, que ella prefiere Pati. Entonces hemos dicho todos que nos acordaremos bien de llamarla Pati. 

Nos hemos presentado todos rápidamente diciendo nuestros nombres. 

Nuestra invitada nos ha dado las gracias por invitarle. Hemos explicado que Patricia venía para que le enseñáramos cómo hacemos filosofía. Así que hemos empezado por explicar por encima qué hacemos. En filosofía pensamos. ¿Qué más? Yumalai ha dicho que también trabajamos y hacemos plasti. Alguna vez hemos hecho plastilina en filosofía, sí. Esther ha dicho que en filosofía conocemos a Tito y a Lola. ¿Quiénes son Tito y Lola? Un perro y un loro. ¿Y hacen filosofía bien? Hemos estado de acuerdo en que sí, pero Ainara ha explicado que cuando meto lo mano en el baúl muerden y pican. 

Patricia ha pensado que eso daba un poco de susto. Hemos explicado que son buenos, pero un poco juguetones. 

En filosofía también escuchamos, hacemos preguntas. ¿Qué más? Hablamos en voz alta, ha dicho Alba Martín. Sin gritar, ha dicho Iain. Sin susurrar y sin gritar. Eso es. 

¿Empezamos? 

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres! y... ¡Filosofía a la de cuatro!

[Iain había pedido que dijéramos "¡Filosofía a la de cuatro! porque ya estamos en la clase de cuatro años]

Entonces hemos invitado a Patricia a que metiera la mano en el baúl. Un poco temerosa, ha introducido lentamente la mano y "¡ay! ¡ay! ¡ay! ¿Pero qué es eso que hay ahí dentro?" Le hemos dicho que lo pruebe de nuevo. "¡Ay!" [Risas.] "¿Qué hay ahí adentro? Es que duele un poco." 

Entonces yo me he ofrecido a mediar. He introducido la mano y he sacado a Lola y a Tito, que enseguida han saludado y han explicado a Patricia que no les gusta mucho que metan la mano en el baúl, que se ponen nerviosos. Hemos saludado a Lola y a Tito. 

Entonces Tito ha dicho que él quería jugar al juego del otro día. "¡Quiero jugar a las PORQUE-RÍAS!" Y Lola ha preguntado: "¿Porquerías? ¿Porquerías? [risas] ¿Cómo que porquerías?" Tito ha respondido que no son porquerías de cochinadas ni nada parecido. Ni guarrerías ni nada de eso. Son porquerías porque empiezan por ¿por quéeeeeeeeeeeeeee....?

¡Aaaah! 

Entonces la semana pasada, preguntamos ¿Por qué las personas son dueños de los perros en lugar de los perros de las personas? Todos nos acordábamos. Otra pregunta interesante de la semana pasada la hizo Pilar: ¿por qué los niños vienen al colegio?

Adrián Mansilla quiso recordar algunas de las contestaciones que dimos la semana pasada. "Porque los papás tienen que trabajar." Esther ha añadido que "a veces vienen los cuidadores y nos llevan al cole". Alba Martín ha dicho que también los abuelos vienen a recogernos al cole. 

Adrián Mansilla ha querido recordar una pregunta que hizo él la semana pasada: ¿Por qué los gatos no salen a la calle? 

Iain dijo que la semana pasada preguntó que por qué los animales del palito parlanchín tienen las orejas distintas. 

Hemos preguntado si alguien tenía preguntas nuevas.  Entonces hemos rugido que sí todos a la vez. Hemos dicho que en filosofía eso no servía de mucho. Mejor hablar de uno en uno. 

Leonardo quiso hacer una pregunta, pero le salió un cuento. Nos dijo que su madre salía a la calle porque era buena. Le preguntamos si eso era una pregunta o un cuento. Pensó un poco y luego hizo la misma pregunta que Iain sobre las orejas del palito parlanchín. ¿Te interesa entonces la misma pregunta que a Iain? Sí. 

¿Quién más tiene una pregunta? Andy: "¿Por qué estas orejas no son iguales que ésta?" Hemos preguntado si alguien tiene una pregunta que no sea de orejas. 

Adrián Mansilla ha hecho una pregunta nueva: "¿Por qué está eso ahí?" (señalando unos dibujos a la pared). Le hemos preguntado si sabe contestar a su pregunta. "Pues porque eso es para saber. Para aprender." Hemos preguntado quién lo ha puesto ahí. "Pilar". Pilar ha confirmado que era ella. Entonces hemos dicho que esa era una pregunta bastante fácil de responder porque simplemente había que preguntar a la persona que lo había puesto. Efectivamente, lo había puesto Pilar y era para enseñar algo a la clase. 

Alba Martín ha hecho una pregunta interesante: "¿Por qué las ovejas tienen lana?". Iain ha contestado que porque les crece. Pero hemos preguntado a Alba Martín si ella sabe contestar a su propia pregunta y ha respondido que ella cree que es para que tengan calorcito. "Como un abrigo", ha dicho Patricia. ¿Qué otras ideas? Ainara ha dicho que cree que es "porque cuando las mamás ovejas tienen lana y luego tienen un bebé, los bebés también tienen lana". Todas las ovejas tienen lana. Si no, no serían ovejas. 

Esther ha preguntado  por qué a los gatos no les gusta el agua. Esa fue su pregunta de la semana pasada. Así que hemos preguntado si tiene una nueva. Entonces hizo una pregunta nueva: ¿Por qué los perros pueden nadar? Y se contestó a sí misma: "porque no se ahogan". ¿Y por qué no se ahogan los perros?, hemos preguntado. Y Esther ha contestado que no se ahogan porque mueven las patas cuando están en el agua. Porque saben nadar.

Luego Ainara ha querido hacer otra pregunta: "¿Por qué a Tito y a Lola cuando están en la caja no les gusta que les toquen?" Hemos dicho que esto es fácil de responder, porque se lo podemos preguntar a Tito y a Lola. Entonces Ainara se lo ha preguntado directamente a ellos. Y Lola ha querido responder. Resulta que dentro del baúl está todo oscuro. Entonces cuando alguien mete la mano...

Aitana ha interrumpido y ha dicho que parece que hay un monstruo dentro del baúl. 

Lola le ha dicho que exactamente es lo que parece. Cuando alguien mete la mano y mete la mano nos da miedo y nos ponemos nerviosos. Por eso damos picotazos y mordemos, no porque seamos malos. 

Entonces Lola ha querido hacer una pregunta. Tito ha tenido que ayudarle a sostener el palito parlanchín.  Su pregunta ha sido la siguiente: "¿Por qué alguna gente dice que los loros no somos personas? Yo soy una persona." Muchos han exclamado que "¡Noooo!" 

Adrián González ha dicho que no es una persona, porque vuela. Hemos preguntado si estamos de acuerdo con Adrián, si las personas vuelan. Yumalai ha dicho que ella vuela con su "altocaídas" en el cielo. ¿Con tu paracaídas? "Sí". Si las personas queremos volar tenemos que utilizar algo que nos ayude. Por ejemplo, un paracaídas. "O un globo", ha dicho Iain. Y ha habido más aportaciones: un avión o un helicóptero. Entonces una de las razones por las que Lola no nos parece una persona es porque tiene alas. 

Iain ha dicho que otro motivo es que tiene un pico. Andy ha dicho que tiene unas patas que no son de persona. No tiene cinco dedos. Parece más bien como dos dedos. Entonces Lola ha pitado. Y nos ha hecho bastante gracia. 

"Porque tiene cola en el culo", ha dicho Iain. ¿Tenemos cola?, hemos preguntado. Y todos hemos dicho que no, pero Adrián Mansilla ha dicho que sí que tenemos pero delante. Los niños sí, pero las niñas no. 

Christian ha dicho que Lola sabe volar y nosotros no. Andy ha dicho que Lola tiene los ojos muy grandes.  Christian ha dicho que parece que no tiene oídos. Pablo ha dicho que las personas no tienen pico y ella sí. 

Luego Iain ha querido hacer otra pregunta: "¿Por qué hay una pantalla para escribir y en casa hay papel? Hemos preguntado a Iain si sabe responder a su pregunta. Ha contestado que él cree que los papeles son más para los niños y Adrían Mansilla ha dicho que las pantallas son para los adultos.

Alba Torres ha hecho una pregunta muy interesante (que es la que hemos seleccionado esta semana para el blog de Porque-rias): "¿Por qué los padres van al trabajo y por qué los niños vamos al colegio?" 
Nos ha gustado mucho la pregunta. Iain ha dicho que él ha ido al trabajo de su papá. Pero hemos vuelto a Alba para preguntarle qué piensa ella. ¿Por qué cree ella que los papás trabajan? Pero no se le ocurría por qué. 

Adrián González ha dicho que él piensa que es porque si no, no tienen dinero. 
¿Para qué queremos dinero? "Para comprar cosas", ha dicho. Adrián Mansilla ha dicho que es porque los papás necesitan dinero. Ha dicho que está de acuerdo con Adrián González. 

Christian se había quedado pensativo con la pregunta de Lola y ha querido aportar más. Ha dicho que Tito tampoco es una persona, porque tiene la nariz redonda. Iain ha añadido que las personas tienen la nariz más en forma de triángulo. 

Leonardo nos ha contado que su papá va al trabajo y luego ha querido pasárselo a Eduard, pero a Eduard no se le ha ocurrido una pregunta hoy. 

Entonces hemos preguntado a nuestra invitada si tenía alguna pregunta. Y ha dicho que sí. Primero ha preguntado si teníamos muñecos a los que queríamos mucho. Casi todos hemos levantado la mano. Entonces ha preguntado ¿Por qué queréis a vuestros muñecos? 

Alba Martín ha contestado que porque son nuestros amigos. Hemos preguntado si estamos de acuerdo. Algunos han dicho que incluso son como sus primos. Luego Patricia ha preguntado si queremos a los muñecos igual que a los hermanos o a los mamás y papás. Hemos preguntado a Aitana a quién quiere más y ella ha dicho que quiere igual a los dos. ¿Alguien quiere más a su muñeco que a su mamá? Algunos han levantado la mano; otros no lo han tenido tan claro. Alba Martín ha dicho que ella quiere a toda su familia y a sus muñecos. ¿Por qué vamos a tener que elegir? 

Y entonces hemos decidido pasar a otra cosa. Hemos hecho unas PORQUE-RÍAS estupendas. [familias y visitantes al blog, podéis aportar comentarios y respuestas a estas preguntas aquí].

He metido la mano en el baúl y he sacado otra sorpresa. De nuevo la fantástica Daniela Martagón nos ha hecho una serie de escenas especialmente para Filosofía a la de tres. Mil gracias por su magnífico trabajo. Juntas, las escenas conforman una pequeña historia sobre una niña, Paula, y un robot que le regalan para hacerle compañía, Pedrotronic. 

Primero parecía un cartón corriente y moliente. Hay que darle la vuelta, me han dicho. Entonces le he dado la vuelta. 

La primera escena muestra a Pedrotronic recién salido de su caja de embalaje y a Paula mirándole. Ambos se saludan: 
Ilustración de Daniela Martagón para Filosofía a la de tres.

























Hemos señalado al robot y le hemos presentado. Se llama Pedrotronic. "Es un robot", ha dicho Adrián Mansilla. Efectivamente. Y ella, la niña se llama Paula. Hemos leído lo que pone en la caja y nos ha alegrado saber que Pedrotronic es para niños de 4 a 6 años. Luego hemos leído lo que se dicen Pedrotronic y Paula. Hemos explicado que los padres de Paula han comprado a Pedrotronic para hacerle compañía a Paula. Ella vive en una casa muy apartada, donde no ve a muchos amigos y no tiene hermanos, así que los padres pensaron que Pedtrotronic le podría hacer compañía. Le compraron un amigo. 

Hemos preguntado si creemos que Pedtrotonic es una persona. "Es un robot", ha dicho Christian. "Es un robot elefante", ha dicho Iain. Hemos preguntado si Paula es una persona y hemos dicho que sí, "porque es una niña". Hemos preguntado por qué sabemos que Paula es una niña. "Porque tiene coleta". "Porque tiene nariz". ¿Pedtrotronic no tiene nariz? Sí, ha dicho Esther, pero su nariz es más larga. No es como una nariz de persona. ¿Por qué otras cosas sabemos que Paula es una persona? Iain ha dicho que porque tiene pelo en la cabeza. Tito ha dicho que él también tiene pelo en la cabeza. Hemos preguntado si Tito es una persona. No. Entonces hemos desechado la idea de que sólo las personas tienen pelo en la cabeza. Y hemos seguido buscando cosas que sólo sean de personas. ¿Por qué es Paula es una persona? Iain ha dicho que porque tiene zapatos. Andy ha dicho que tiene piernas. Y Pablo ha dicho que tiene cuerpo. Entonces una de las pistas de que Paula pueda ser una persona es que su cuerpo se parece al nuestro, y nosotros somos personas. 
¿Nos parece que Pedrotronic pueda ser un buen amigo? 
"Sí", hemos dicho la mitad.  
"No", hemos dicho la otra mitad. 

Alba Martín ha dicho que ella piensa que Pedtrotronic es un robot elefante y que le hacen en una fábrica, así que no son como nosotros. Además, hablan así: a-a-a-a-a. 

Hemos vuelto a preguntar si pensamos que un robot puede ser un buen amigo. Nos ha parecido en principio que sí, aunque Alba Martín ha señalado que a lo mejor se estropea y hay que ponerle nuevas pilas. Y si no funciona con nuevas pilas, a lo mejor hay que arreglarlo y llevarlo otra vez a la fábrica. 

Aitana ha dicho que no está de acuerdo con Alba Martín. Dice que no puede ser un buen amigo. Le hemos preguntado por qué y ha dicho "porque no". Le hemos recordado que en filosofía no nos vale "porque sí" o "porque no", sino que hay que completarlo más. Entonces ha dicho que no sería un buen amigo porque es un elefante. 

¿Los elefantes no pueden ser amigos nuestros? Iain piensa que sí. Ha dicho que no está acuerdo con Aitana. Adrián ha dicho que él tampoco. Le hemos pasado en palito parlanchín a Iain, que ha dicho que a él le parece que Pedrotronic sí puede ser un buen amigo, porque así Paula "no necesita un columpio". Porque con su trompa hace de columpio. Iain piensa que es un amigo que nos sirve como amigo y como columpio. 

Hemos preguntado que qué preferiríamos, que nuestro mejor amigo fuera una persona o un robot. Adrián Mansilla ha dicho que él preferiría una persona. Iain ha señalado que él ya tiene una "persona amigo" (Iain y Adrián son muy amigos en la clase). Pero hablábamos de qué preferimos. ¿Por qué es mejor una persona? Porque es que Pedtrotronic tiene una antena. Y a lo mejor un tornillo. Y una luz. 

Alba Martín ha dicho que ella prefiere una persona que un robot, porque los robots no saben lo que hay que hacer y entonces los robots siempre, a veces, destrozan todo todo todo todo. 

¿Y si hubiera un robot bueno? 

Pati ha dicho que prefiere una persona, pero le ha costado decir por qué. 

Hemos preguntado si los robots se ríen. Iain ha dicho que nosotros sí que nos reímos, pero que los robots se ríen así: ja-ja-ja-ja-ja. ¿Se ríen de verdad? No. Es un poquito de mentira. 

Entonces hemos pasado a la segunda ilustración, en la que Pedrotronic está jugando al escondite con Paula: 
Ilustración de Daniela Martagón para Filosofía a la de tres.

























Hemos preguntando qué están haciendo Paula y Pedrotronic. "Están jugando al escondite", han dicho. 

¿Pensáis que Pedrotronic sabe contar de verdad? Casi todos hemos dicho que sí, pero Alba Martín ha dicho que a ella le parece que no. Ha dicho que los robots no saben contar porque nunca saben lo que hay que hacer y sólo hacen a-a-a-a-a- y van caminando y caminando a su camino y a lo mejor por el camino, caminando y caminando se encuentra en una bruja que le embruja y se convierte en una bruja robot. 

Podría ser, sí. 

Hemos preguntado quién sabe contar. Todos hemos levantado la mano, algunos lo hemos querido ejemplificarlo. Hemos preguntado cómo aprendimos a contar nosotros. Ainara ha dicho que a ella le enseñó su madre, su padre y su abuela. Alguien le enseñó y ella lo aprendió. Aitana ha dicho que le enseñó su mamá. Eduard dice que también le enseñó su madre. Entonces hemos preguntado quién enseñó a Pedtrotronic a contar. Esther ha pensado que Paula le enseñó. 

Hemos señalado el pajarito con cuerda que hay en la ilustración. ¿Qué se parece más a una persona, Pedrotonic o el pajarito? Alba Torres ha dicho que ella piensa que Pedtrotronic se parece más a una persona que el pajarito. ¿Estamos de acuerdo? Christian ha dicho que a él le parece que los dos son robots. Pero Alba Torres ha dicho que Pedtrotronic tiene partes como las personas. 

Hemos estado bastante de acuerdo todos y hemos pasado a la siguiente escena, en la que Pedtrotronic se ha caído y Paula va a curarle: 
Ilustración de Daniela Martagón para Filosofía a la de tres. 

























Hemos preguntado qué ha pasado en la ilustración. Andy ha dicho que Pedrotronic se ha caído y se ha hecho sangre y ella va a curarle. Adrián Mansilla ha dicho que no está de acuerdo. Él piensa que Pedrotronic se ha electrocutado. Varios han estado de acuerdo. Christian ha observado que Paula casi está pisando un muñeco en el suelo. Hemos preguntado si creemos que a Pedtrotronic le duele de verdad. Christian ha dicho que al robot no le duele porque no es de verdad. Andy ha dicho que está de acuerdo con Christian. La muñeca está diciendo "mamá, mamá, tengo pis". ¿Es un bebé de verdad? "No", ha dicho Christian, "es un muñeco de mentira". Parece que Paula ha tirado el muñeco. ¿Nos da pena Pedtrotronic? ¿Estamos tristes por Pedtrotronic? La mitad hemos dicho que no y la mitad que sí. Pablo dice que no siente pena, porque es un robot. Hemos preguntado si sentiríamos pena si se cayera Paula. Pablo ha dicho que tampoco. Quizás porque no la conocemos. 

Hemos pasado a la siguiente escena, en la que Pedtrotronic y Paula aparecen bailando y aparentemente pasándolo muy bien, mientras la muñeca sigue con su única frase: "mamá, mamá, tengo pis": 
Ilustración de Daniela Martagón para Filosofía a la de tres.

























¿Parece contento, Pedrotronic? A todos nos parece que sí. Y Paula ¿parece contenta? También nos ha parecido que sí. 

¿Es lo mismo lo que siente Pedtrotronic que como se siente Paula?
"Sí". "No". "Sí". "No". "Sí". "No". "Sí". "No".

Se va ya notando el cansancio del grupo y decidimos reírnos un poco. Cantamos una cancioncita que dice "Sí". "No". "Sí". "No". "Sí". "No". "Sí". "No", que pronto se convierte en "ninoninoninoninoninoninoninonino", en plan ambulancia. 

¿Creemos que un robot llora? 
Adrián González ha dicho que él piensa que no lloran los robots. ¿Por qué? Porque no es una persona. 

Quizás una de las cosas distintivas de las personas es que lloramos. 

Pasamos a la siguiente, en la que Pedrotronic está preparando una pizza para Paula. 
Ilustración de Daniela Martagón para Filosofía a la de tres.

























Yumalai ha dicho que Pedtrotronic está cocinando con la cuchara.

¿Creemos que Pedtrotronic sabe cocinar de verdad? 

"ninoninoninoninoninoninoninonino".

La ambulancia nos indica que hay que pasar a la última escena, y luego ¡al cuento!

En la última escena, Pedrotronic está acabando de contarle un cuento a Paula. "... y fueron felices y comieron perdices", le dice. Y añade: "Buenas noches. Te quiero". Paula le contesta, mientras presiona un botón "Buenos noches, yo también te quiero, Pedro". 
Ilustración de Daniela Martagón para Filosofía a la de tres.

























Hemos preguntado si creemos que Pedrotronic quiere de verdad a Paula. Iain ha dicho que sí. Otros hemos pensado que no. 

¿Quién tiene un muñeco que cuando se le aprieta dice algo? 

Ainara ha dicho que ella tiene un muñeco que no habla, pero que cuando quiere pilas, suena música. No habla pero se comunica, dice, por favor, ponme pilas y la forma de decirlo es mediante la música. 

Alba Martín ha contado que ella fue a un Cantajuegos con su tío Jorge y que le dieron un muñeco que se llama Coco. Y cuando le aprietas dice: El cocodrilo se metió en la cueva. Ainara ha dicho que ella tiene un disco con la misma canción. 

Esther ha dicho que ella tiene un muñeco, bueno, de su hermano, que cuando lo aprietas sale una música. 

Iain ha dicho que él tiene un muñeco que cuando le aprietas la barriga dice varias cosas, pero es "un poco en inglés". ¿Qué dice? Iain lo ha imitado muy bien con una voz muy graciosa. 

Eduard ha dicho que tiene un pato que dice cua cua cua. Aitana ha dicho que ella tiene un muñeco que dice "bla bla bla". 

Yumalai ha dicho que ella tiene un muñeco que canta una canción sobre monos, mapaches, irse a la cama y lavarse los dientes. 

Con esto, hemos pasado al cuento, antes de dar por cerrada la sesión. He metido la mano en el baúl de la filosofía y he sacado un cuento muy bonito que se llama "Perdidos en el museo de juguetes. Una aventura", de David Lucas. No está editado en español, pero podéis escuchar la traducción que leí en clase aquí: 

¿Nos ha gustado el cuento? Síii!

¿Son personas los muñecos? Noooo. 

¿Estamos muuuuy cansados? ¿Es hora de irse a comer?  
¡Síiii! 


¡Qué requetebien lo hemos hecho hoy! Qué de tiempo tan seguido hemos estado concentrados y conversando. Ha sido una de las mejores sesiones que hemos tenido hasta ahora. Felicidades a todos. 

Como despedida, nuestra invitada Patricia ha traído un regalo porque le hemos enseñado a hacer filosofía. Nos ha traído unos chupachups, con los que había escrito la palabra ¡filosofía! Rodeando la filosofía de chupachups, Patricia nos ha contado que ha dibujado unas neuronas. Nos ha explicado que las neuronas están en el cerebro y que son muy muy muy muy pequeñas. Ha preguntado si alguien sabe para que sirven y Alba Martín ha dicho que sirven para pensar. ¡Eso es! Patricia ha explicado lo que pasa con las neuronas cuando pensamos. Se juntan todas mucho mucho, como si se estuvieran dando la mano, y van formando filas. Y cuánto más pensemos, más se conectan y mejor pensamos. En filosofía, como pensamos mucho, hacemos que las neuronas se conecten mucho. Entonces Iain, Adrián Mansilla, Alba Martín, Leonardo y Eduard se han dado la mano y se han juntado mucho. Eso es lo que hacemos en filosofía, ¡sí!

Entonces hemos repartido los chupachups y nos hemos despedido hasta la próxima sesión.

La próxima sesión será el jueves 21 de noviembre. Mientras tanto...

Aquí van algunas preguntas interesantes para seguir pensando, sin respuestas "correctas" en mente, simplemente con el ánimo de conversar y profundizar de verdad: 


¿Qué diferencia hay entre ser un amigo de un robot y ser amigo de una persona? ¿Qué preferirías? ¿Por qué?

Lola, el loro del baúl de filosofía, también "sabe" contar. Pero en realidad solo repite sonidos. En realidad no entiende lo que dice. Entonces... ¿sabe de verdad contar?

¿Siente dolor Pedrotronic? ¿Igual que lo sentimos nosotros cuando nos caemos? 

¿Tiene sentimientos Pedrotronic? ¿Os podéis imaginar una situación en la que Pedrotronic se pondría triste (de verdad)? ¿Podría llorar Pedro?

La muñeca sólo sabe decir una frase: "Mamá, mamá, tengo pis". Es la única frase que sabe decir. ¿Sabe hablar? ¿Sabe pensar? ¿Y un bebé sabe pensar, si no sabe hablar?

La receta de pizza del ordenador de Pedro lleva harina, agua, sal, tomate, queso y jamón. Si un día le falta jamón, qué podría hacer Pedrotronic? ¿Crees que un robot puede cambiar de opinión? ¿Inventarse otra receta?

Pedrotronic esta acabando de contarle un cuento. ¿Créeis que sabría inventarse un cuento ¿Las personas podemos inventarnos cuentos? ¿Inventar es algo de personas?

¿Por qué dice Pedro "te quiero"? ¿Lo siente de verdad? ¿Por qué? ¿Por qué dice Paula "te quiero"? Ella lo siente de verdad? ¿Es distinto cuando un osito dice Te quiero cuando le aprietas la barriga que cuando se lo dices tú a tu madre? ¿Por qué?

¿En qué se parecen estos muñecos a las personas? ¿En qué no se parecen? ¿Piensan? ¿Todas las personas saben pensar? ¿Es necesario para poder ser persona saber pensar? ¿O se os ocurre algún caso de personas que no piensen?

¿Están vivos los muñecos del libro? ¿Está vivo Pedrotronic? ¿Para ser persona hay que estar vivo?

Las ilustraciones son todas de Daniela Martagón. El texto es de Ellen Duthie. Podéis utilizarlo pero, por favor, citad la fuente debidamente. En caso de duda podéis escribirme a: filosofiaaladetres@gmail.com