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lunes, 25 de noviembre de 2013

Sesión número 14: ¿Qué deseamos y por qué? ¿Seguro que seríamos felices con lo que deseamos?

En nuestra sesión número 14 (cuarta de este curso) hemos hecho unas "porque-rías" (preguntas que empiezan por "¿Por qué....?") estupendas. ¡Cada día se nos dan mejor! 

También hemos hablado mucho sobre nuestros deseos: sobre qué deseamos, sobre por qué lo deseamos, sobre si deseamos lo mismo para nosotros que para nuestras familias. Hemos leído Manos de oro, la historia del Rey Midas y lo hemos pasado genial. 


Ilustración de HAIG y Regina Shekerjian, en
King Midas and the Golden Touch, de Al Perkins, 1973.  

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Fecha: 21 de noviembre, 2013
Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 4 años (con Pilar Lara Arribas)
¿Quiénes estuvimos?
Estuve yo (Ellen)
Pilar (la profesora)
Lola (el loro)
Tito (el perro)
y los siguientes niños y niñas:
Ainara
Andy
Antonio
Pati
Eduard
Iain
Alba Torres
Esther
Christian
Leonardo
Iván
Pablo
Adrián González
y Aitana.

OBJETIVO DE LA SESIÓN:
El principal objetivo general de esta cuarta sesión de este curso, ha sido seguir practicando la formulación de preguntas con nuestra actividad de las "porque-rías" al principio de las sesiones, centrándonos en tratar de responder a la persona que pregunte y animando a que los niños y niñas entablen un diálogo entre ellos en lugar de mirar siempre buscando la aprobación mía o de Pilar. También hemos seguido distinguiendo distintos tipos de preguntas (por una parte, las que se contestan "fácilmente", con un dato, y por otra, las que requieren de reflexión, razonamiento, contraste entre distintas visiones, para acercarse a posibles respuestas -las preguntas más filosóficas-) y fomentando que traten de responder ellos mismos a sus propias preguntas y a valorar si es una pregunta interesante o no antes de lanzarla a los compañeros.  

El blog especialmente dedicado a esta actividad, las PORQUE-RÍAS, está pensado para la participación de todos. Evidentemente, cuanto más participemos, más enriquecedor será para todos. ¡Así que ya sabéis! PORQUE-RÍAS es una actividad para divertirnos y aprender todos juntos. ¡A participar!



El objetivo específico de la sesión ha sido conseguir que hablemos sobre nuestros deseos. Específicamente, sobre las siguientes preguntas: ¿Qué deseamos? ¿Por qué lo deseamos? ¿Deseamos lo mismo para nosotros que para nuestra familia? Si a alguien se le concede un deseo, ¿estamos seguros de que será feliz con ese deseo?

CONTENIDO DE LA SESIÓN:

Sentados en círculo, nos hemos saludado todos y hemos probado la grabadora, como siempre hacemos. Hoy le ha tocado a Pablo y ha sonado muy bien. "¡Hola!", ha dicho Pablo y "Hola" ha dicho la grabadora de vuelta. Perfecto. 

Hemos dicho todos juntos "¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!" y... 'Filosofía a la de cuatro". Porque ya tenemos cuatro años, ha dicho Esther. Iain  ha preguntado si cuando tengan cinco será ¡Filosofía a la de cinco! A todos nos ha gustado la idea, aunque ¡igual queda un poco largo!

Antes de empezar he ido a coger una cosa. He explicado que me duelen las manos por los mordiscos y los picotazos que siempre me dan Lola y Tito cuando meto la mano en el baúl de la filosofía. Y he ido a ponerme un guante. Les ha hecho bastante gracia. Les he preguntado si creen que me va a proteger y han dicho que ellos creen que no.

He metido cuidadosamente la mano en el Baúl y.... jijijijijijiij. ¡Qué cosquillas tan insoportables me han hecho! Ay ay ay ay qué cosquillas. Jijijiji. Con el guante no me dolía, me hacía cosquillas. He metido la mano otra vez y me han dado más cosquillas. Ay ay ay ay ay.

Entonces he decidido meter la mano con firmeza y sacar a Lola y a Tito sin titubeos. ¡Hola, hola! ¿Qué tal?

Esther ha recriminado a Tito y a Lola por haberme hecho cosquillas, pero ellos se han reído y han dicho que les gusta hacer cosquillas. "Nos gusta mordisquear", han dicho.

Yo me he quitado el guante y entonces Tito ha dicho que él quería jugar otra vez a las porque-rías, y que quería empezar él. Pero Esther ha dicho que a ella no le parece bien, porque siempre empieza él. Ha dicho que cada día tiene que empezar uno. A los demás nos ha parecido bien la respuesta de Esther. Entonces Lola ha dicho ¡yo yo yo!

Vale, hemos dicho. Y Lola ha preguntado: ¿Por qué los loros no vamos al cole? Esther ha dicho que porque no van al cole y no tienen cole. Pero nos ha parecido que esas respuestas repiten lo que dice la pregunta y esas no valen en filosofía. "¿Pero por qué?", ha insistido Lola. "Yo quiero ir al cole, solo vengo de visita cuando hay filosofía, pero yo quiero ir al cole todos los días". Esther ha explicado a Lola que ella puede quedarse unos días en el baúl en la clase. "Dentro del baúl, sí, pero fuera no".

Aitana ha dicho que no puede porque las gente sí entra al cole pero los loros, no. Lola se ha puesto a llorar. Christian ha opinado que es porque la puerta del cole es para los niños y a los loros no les llama la profesora. Es cierto que nunca hemos oído gritos de "¡Loroooos! ¡A aprender!

Iain ha dicho que cree que quizás Lola y Tito hace preguntas tan filosóficas porque quizás cuando meto los libros en el baúl, echan un vistazo a los libros. Saben mucho de filosofía y hacen buenas preguntas porque echan vistacitos a los libros.

Andy ha recibido el palito parlanchín y enseguida ha exclamado "mira lo que hago" y se ha bajado el parpado inferior del ojo para enseñarnos el interior. Le hemos preguntado si esa era una buena respuesta a la pregunta de Lola y ha opinado que no. Entonces ha dicho que Lola no puede ir al cole porque si viene al cole le pueden pisar las alas, las patas y todo. Puede ser un poco peligroso. Y si picotea el suelo, se puede romper, ha añadido.

Ainara ha dicho que Tito y Lola todos los días están en los árboles y en las ramas y en el baúl, pero no en el cole. Eduard ha dicho que Tito no puede subir a los árboles. Leyre ha dicho que los loros pueden ir a los árboles pero los perros no, y ninguno de los dos pueden ir al colegio. Leonardo ha dicho que los loros se suben a los árboles y vuelan por el cielo, pero que él no puedo subir por las ramas porque no tiene alas. "Pero yo puedo ir al cole y Lola no".

Alba Torres ha dicho que tiene una pregunta: ¿Por qué los bebés no van al cole? ¡Qué buena pregunta! Adrián González ha querido contestar a Alba y le hemos recordado que tiene que mirar a Alba, no a mí. ¿Por qué los bebés no van al cole? "Porque van en carro". ¿No puede haber carros en el cole? "No, porque molesta."

Iain ha dicho que quiere responder a Adrián González y a Alba: "Si hay un adulto en el cole y si esa persona es ciega, no ve donde está el carro y se puede tropezar." Los carros estorban, estamos de acuerdo.

Pablo ha dado otra razón: los bebés no saben trabajar. He preguntado si ellos saben trabajar y todos han dicho que sí. Eduard ha dicho que saben trabajar muy bien porque ya han hecho la última página de un libro. Ha añadido que los bebés no saben jugar bien ni trabajar bien y rompen todas las cosas. ¿Los bebés rompen todas las cosas? "Sí, en sus casas". Le he preguntado si él cuando era bebé rompía todas las cosas y ha dicho que no, pero que algunos bebés sí lo rompen todo.

Andy ha dicho que no pueden ir al cole porque lloran y luego viene la policía y si lloran les llevan a la cárcel.

Ainara ha dicho que los bebés no pueden ir al cole porque no saben andar y se caen. Necesitan a sus mamás y a sus papás.

Iain dice que si tienen carros se chocan con otros niños.

Entonces Adrián González ha hecho otra pregunta también muy interesante: ¿por qué los papás no pueden entrar en los coles? Es cierto que normalmente no entran. Hemos preguntado a Adrián si sabe contestar a su propia pregunta. "Porque no son pequeños". ¿Y el cole es para pequeños? "Sí".

Leonardo ha dicho que los papás son muy grandes y se pueden chocar con los pequeños. Hemos dado la enhorabuena a Leonardo, porque ha contestado muy bien y se ha ceñido a la pregunta de Adrián.

Esther ha querido responder a la pregunta de Lola y ha dicho que no puede ir al cole porque puede picotear y romper los libros.

Ainara ha preguntado por qué Tito y Lola no saben jugar en el patio. Leyre ha contestado porque se pueden escapar.

Eduard ha preguntado por qué los perros pueden volar con orejas. ¿Los perros pueden volar con las orejas? No, en realidad no, solo en la tele. Así que Eduard ha descartado su propia pregunta.

Alba Torres ha preguntado por qué pintamos en los papeles. Esther ha dicho que ella piensa que pintamos en los papeles porque no se puede pintar en la mesa. Porque nos regañan los padres. ¿Y por qué más? Porque se ensucian.

Entonces Iain también ha querido hacer una pregunta: ¿Por qué vemos los sueños si tenemos los ojos cerrados? ¡Qué pregunta tan buena!

Eduard ha dicho que cuando dormimos se hace de noche. Cierto. Hemos preguntado si cuando soñamos vemos igual que cuando vemos despiertos. Al principio nos ha parecido que sí. Iain ha contado que él una vez soñó con un águila gigantesca y la veía como de verdad. Le estaba atacando en la cara.

Cuando vemos en la vida real, ¿con qué parte del cuerpo vemos? Con los ojos, hemos dicho todos. Y cuando estamos dormidos y soñando, ¿con qué parte del cuerpo vemos? Iain ha dicho que con la imaginación. Eduard ha dicho que cuando está dormido alguien puede ver un monstruo. Y también se pueden ver cosas más bonitas.

Esta pregunta nos ha parecido muy interesante, por eso la hemos seleccionado para el blog de porque-rías. Hoy hemos hecho todos unas PORQUE-RÍAS estupendas. [familias y visitantes al blog, podéis aportar comentarios y respuestas a estas preguntas aquí].

Se acabaron las porque-rías y pasamos al tema del diálogo del día. He anunciado que íbamos a hablar de deseos. Enseguida Esther ha dicho que ella sabe unos deseos muy malos. "Que le comen los coches que tienen boca". Hemos preguntado si eso es un sueño o un deseo. Nos ha parecido más un sueño. Normalmente los deseos son cosas buenas.

Hemos preguntado a Pilar si ella tiene un deseo. Y ella nos ha contado que a ella le gustaría ir en avión a África y conocerlo y visitar colegios africanos para conocer cómo aprenden los niños allí. Ha dicho que es un deseo muy grande. Le he preguntado si ella cree que alguna vez se cumplirá su deseo. ¿Qué hace falta para que se cumpla su deseo? Pilar ha dicho que una de las cosas que necesita para que se cumpla es ahorrar más dinero porque es un viaje muy caro. ¿Cuesta un euro? ha preguntado alguien. Un poco más, ha respondido Pilar. Eso cuesta mucho dinero y ella no lo tiene, pero está ahorrando, para que se cumpla su deseo.

¿Nos parece un buen deseo? A todos nos parecería interesante ir a África.

Esther nos ha querido contar su deseo. Ella quiere ser un hada. Le hemos preguntado qué le hace falta para que su deseo se haga realidad. Como Peppa Pig, para que se cumpla un deseo hay que decirlo muy bajito. Le hemos preguntado si lo ha probado y si cree que su deseo se cumplirá algún día. Ella ha dicho que cree que sí.

Alba Torres ha dicho que su deseo es ir al Polo Norte. ¿Crees que un día irás? le hemos preguntado. Sí. ¿Y por qué quieres ir? No tenía del todo claro por qué, pero sí que quiere ir.

Leonardo ha dicho que él desea estar en la nieve y que Papá Noel le de un regalo y que cuando lo abra sea un juguete de Rayo McQueen: una moto azul.

Ainara ha dicho que su deseo es ser princesa. ¿Cree que se podrá cumplir? "Sí, pero con alas". ¿Quién le va a conceder ese deseo? El hada madrina.

Andy tiene un deseo: quiere ir con Peter Pan. ¿Cree que se puede cumplir? "Sí, porque lo he visto en la tele."

Eduard ha dicho que su deseo es ir en avión. Le hemos preguntado si ha ido alguna vez en avión y ha dicho que sí.

Entonces hemos dicho que vamos a leer un cuento sobre un rey que pide un deseo y no le sale muy bien. Nos ha dado curiosidad saber qué deseo será el que pida el rey. 

El cuento del Rey Midas. Podéis escucharlo de nuevo aquí:


Nos hemos reído bastante con el cuento, especialmente cuando al rey se le convierte el vino y la comida en oro y se hace daño en los dientes. ¡Ay!

Hemos preguntado si nos ha gustado el cuento y todos hemos dicho que sí, que mucho. Pero Esther ha dicho que no le ha gustado porque tenía muchas páginas y no tantos dibujos.

Alguien ha dicho que en la clase ellos tienen muchos cuentos e Iván ha dicho que en su casa con su Papá tiene cuentos de dinosaurios.

Esther se ha acercado a mí y me ha revelado algo: Ellen, Lola es un muñeco. "¿De verdad? ¿Seguro? ¿Seguro?", y Esther me ha sonreído, sí, "tú haces la voz". Con un guiño hemos pasado a hablar sobre el libro un poquito.

Eduard ha dicho que le ha gustado el cuento y a Iain también le ha gustado. Les he preguntado por qué creen que el Rey Midas quería tanto oro. Christian ha contestado que porque es un ladrón. ¿Roba? Los demás hemos dicho que no sabemos si roba.

Hemos explicado la palabra que define al Rey Midas: es un avaricioso. Cuando tiene mucho quiere más y cuando tiene más quiere más y más y más. Piensa que el dinero le va a dar felicidad.

Eduard ha preguntado preocupado si el rey se quiere comer las monedas y los demás hemos dicho que no, que simplemente las quiere guardar para ser rico.

Hemos preguntado qué le haría feliz a Esther. "A mí me haría feliz ser un hada, porque me encantan las hadas".

Eduard ha vuelto a interrumpir y ha dicho que si el rey se come las monedas le duele la tripa. De nuevo le hemos dicho que nosotros no creemos que las quiera comer.

Antes hemos hablado de deseos para nosotros. ¿Y para nuestras familias? ¿Qué deseo tendríamos para nuestras familias? Nos hemos imaginado que Lola era un loro mágico y que nos podía conceder el deseo que quisiéramos para nuestra familia.

Antonio ha dicho que él pediría a Lola una bici. ¿Para ti o para tu familia? Para mi. ¿Y para tu familia? Un coche.

Andy quiere un deseo para su familia pero un regalo enorme que fuera tan grande que llegara de pared a pared.

Ainara querría también un regalo y convertirse en princesa.

Pati pediría un regalo para convertirse en hada.

Eduard pediría un moto.

Adrián pediría un coche de Rayo McQueen.

Leonardo pediría para su padre un Spiderman y para él un Spiderman y un Rayo. ¿A tu padre le haría mucha ilusión el Rayo McQueen? Sí.  ¿Y a Mamá? Entonces Leonardo ha cambiado de opinión. Para Papá un Rayo McQueen, para Mamá un Spiderman y para mí un Rayo McQueen y un Spiderman. Todos contentos, seguro.

Leyre pediría un muñeco.

Aitana pediría una moto para ella, para la familia un coche grande y para su hermano o un Rayo McQueen.

Pilar ha explicado que su mamá es muy mayor y le duelen mucho las rodillas y la espalda y la cabeza. Su deseo sería que ya no le dolieran las rodillas y la espalda nada de nada. Esther ha dicho que si ella fuera hada, le quitaría los dolores a la madre de Pilar.

El deseo de Alba Torres es convertirse en hada y también en princesa. Para su mamá, collares y para su papá, un llavero.

Christian pediría una pistola que echa fuego de verdad por delante y por detrás. ¿Y para tu familia? Ha dicho que hoy era el cumple de su Papá y le ha regalado dos calzoncillos.

Pablo ha dicho que si Lola fuera mágica le pediría tener un llavero. ¿Por qué? ¿Qué puertas abrirían esas llaves? Las de casa. Pablo quiere su propio llavero. Para su familia pediría un coche.

Esther ha dicho que para ella quiere ser hada y para su familia también quiere lo mismo: que sea una familia entera de hadas.

Iain ha dicho que pediría nunca tener que ir al dentista ni lavarse los dientes. ¿Se pondrían sucios los dientes? No. Serían como dientes mágicos. ¿Y para tu familia? Para mi Papá que tuviese más pelo. ¿Crees que sería feliz con más pelo? ¡Sí! ¿Y para tu Mamá? "Que nunca te atropellaran". ¡Que deseo tan bonito!

Se nos estaba acabando el tiempo, así que hemos enseñado el segundo cuento que íbamos a leer y hemos dicho que Pilar se lo leerá antes de la siguiente sesión de filosofía. Es otro cuento sobre deseos y felicidad. Se llama Silvestre y la piedrecita mágica, de William Steig, y es sobre un burrito que pide un deseo muy muy desafortunado. He pedido un ejemplar del libro en español para que lo tengan en clase, que llegará la semana que viene. En cualquier caso y mientras tanto, podéis escucharlo aquí:


Hemos hablado mucho hoy, hemos respetado muy bien el turno y realmente hemos entablado diálogo entre nosotros. ¡Hemos filosofado que da gusto!

Hemos hablado de deseos materiales, pero también de algunos deseos de otro tipo, como el Pilar, de hacer desaparecer los dolores de su madre, o como el de Iain de no tener que ir nunca al dentista ni lavarse los dientes pero tener siempre los dientes limpios y blancos. 

Nos ha faltado hablar un poco más sobre el vínculo de los deseos y la felicidad. 

La próxima sesión será el jueves 5 de diciembre. Mientras tanto...

Aquí van algunas preguntas interesantes para seguir pensando, sin respuestas "correctas" en mente, simplemente con el ánimo de conversar y profundizar de verdad: 

Normalmente deseamos cosas que pensamos que nos van a hacer más felices. Por ejemplo, si un hombre desea una casa más grande normalmente es porque piensa que sería más feliz en una casa más grande. O si el Rey Midas desea más oro, es porque piensa que va a ser más feliz si es más rico todavía.

¿Tenía razón el Rey Midas? ¿Por qué estaba triste el Rey Midas cuando todo lo que tocaba lo convertía en oro?

¿Qué necesitas tú para ser feliz? Piensa en una lista de cosas que piensas que te harían feliz.

¿Y qué haría feliz a tu familia? Pregunta a tus padres y a tus abuelos qué deseos tienen ellos para ser más felices.

Me encantaría que me lo contarais en la siguiente sesión.

Hasta entonces...

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Este texto es de Ellen Duthie. Podéis utilizarlo pero, por favor, citad la fuente debidamente. En caso de duda podéis escribirme a: filosofiaaladetres@gmail.com

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