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lunes, 25 de noviembre de 2013

Sesión número 14: ¿Qué deseamos y por qué? ¿Seguro que seríamos felices con lo que deseamos?

En nuestra sesión número 14 (cuarta de este curso) hemos hecho unas "porque-rías" (preguntas que empiezan por "¿Por qué....?") estupendas. ¡Cada día se nos dan mejor! 

También hemos hablado mucho sobre nuestros deseos: sobre qué deseamos, sobre por qué lo deseamos, sobre si deseamos lo mismo para nosotros que para nuestras familias. Hemos leído Manos de oro, la historia del Rey Midas y lo hemos pasado genial. 


Ilustración de HAIG y Regina Shekerjian, en
King Midas and the Golden Touch, de Al Perkins, 1973.  

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Fecha: 21 de noviembre, 2013
Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 4 años (con Pilar Lara Arribas)
¿Quiénes estuvimos?
Estuve yo (Ellen)
Pilar (la profesora)
Lola (el loro)
Tito (el perro)
y los siguientes niños y niñas:
Ainara
Andy
Antonio
Pati
Eduard
Iain
Alba Torres
Esther
Christian
Leonardo
Iván
Pablo
Adrián González
y Aitana.

OBJETIVO DE LA SESIÓN:
El principal objetivo general de esta cuarta sesión de este curso, ha sido seguir practicando la formulación de preguntas con nuestra actividad de las "porque-rías" al principio de las sesiones, centrándonos en tratar de responder a la persona que pregunte y animando a que los niños y niñas entablen un diálogo entre ellos en lugar de mirar siempre buscando la aprobación mía o de Pilar. También hemos seguido distinguiendo distintos tipos de preguntas (por una parte, las que se contestan "fácilmente", con un dato, y por otra, las que requieren de reflexión, razonamiento, contraste entre distintas visiones, para acercarse a posibles respuestas -las preguntas más filosóficas-) y fomentando que traten de responder ellos mismos a sus propias preguntas y a valorar si es una pregunta interesante o no antes de lanzarla a los compañeros.  

El blog especialmente dedicado a esta actividad, las PORQUE-RÍAS, está pensado para la participación de todos. Evidentemente, cuanto más participemos, más enriquecedor será para todos. ¡Así que ya sabéis! PORQUE-RÍAS es una actividad para divertirnos y aprender todos juntos. ¡A participar!



El objetivo específico de la sesión ha sido conseguir que hablemos sobre nuestros deseos. Específicamente, sobre las siguientes preguntas: ¿Qué deseamos? ¿Por qué lo deseamos? ¿Deseamos lo mismo para nosotros que para nuestra familia? Si a alguien se le concede un deseo, ¿estamos seguros de que será feliz con ese deseo?

CONTENIDO DE LA SESIÓN:

Sentados en círculo, nos hemos saludado todos y hemos probado la grabadora, como siempre hacemos. Hoy le ha tocado a Pablo y ha sonado muy bien. "¡Hola!", ha dicho Pablo y "Hola" ha dicho la grabadora de vuelta. Perfecto. 

Hemos dicho todos juntos "¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!" y... 'Filosofía a la de cuatro". Porque ya tenemos cuatro años, ha dicho Esther. Iain  ha preguntado si cuando tengan cinco será ¡Filosofía a la de cinco! A todos nos ha gustado la idea, aunque ¡igual queda un poco largo!

Antes de empezar he ido a coger una cosa. He explicado que me duelen las manos por los mordiscos y los picotazos que siempre me dan Lola y Tito cuando meto la mano en el baúl de la filosofía. Y he ido a ponerme un guante. Les ha hecho bastante gracia. Les he preguntado si creen que me va a proteger y han dicho que ellos creen que no.

He metido cuidadosamente la mano en el Baúl y.... jijijijijijiij. ¡Qué cosquillas tan insoportables me han hecho! Ay ay ay ay qué cosquillas. Jijijiji. Con el guante no me dolía, me hacía cosquillas. He metido la mano otra vez y me han dado más cosquillas. Ay ay ay ay ay.

Entonces he decidido meter la mano con firmeza y sacar a Lola y a Tito sin titubeos. ¡Hola, hola! ¿Qué tal?

Esther ha recriminado a Tito y a Lola por haberme hecho cosquillas, pero ellos se han reído y han dicho que les gusta hacer cosquillas. "Nos gusta mordisquear", han dicho.

Yo me he quitado el guante y entonces Tito ha dicho que él quería jugar otra vez a las porque-rías, y que quería empezar él. Pero Esther ha dicho que a ella no le parece bien, porque siempre empieza él. Ha dicho que cada día tiene que empezar uno. A los demás nos ha parecido bien la respuesta de Esther. Entonces Lola ha dicho ¡yo yo yo!

Vale, hemos dicho. Y Lola ha preguntado: ¿Por qué los loros no vamos al cole? Esther ha dicho que porque no van al cole y no tienen cole. Pero nos ha parecido que esas respuestas repiten lo que dice la pregunta y esas no valen en filosofía. "¿Pero por qué?", ha insistido Lola. "Yo quiero ir al cole, solo vengo de visita cuando hay filosofía, pero yo quiero ir al cole todos los días". Esther ha explicado a Lola que ella puede quedarse unos días en el baúl en la clase. "Dentro del baúl, sí, pero fuera no".

Aitana ha dicho que no puede porque las gente sí entra al cole pero los loros, no. Lola se ha puesto a llorar. Christian ha opinado que es porque la puerta del cole es para los niños y a los loros no les llama la profesora. Es cierto que nunca hemos oído gritos de "¡Loroooos! ¡A aprender!

Iain ha dicho que cree que quizás Lola y Tito hace preguntas tan filosóficas porque quizás cuando meto los libros en el baúl, echan un vistazo a los libros. Saben mucho de filosofía y hacen buenas preguntas porque echan vistacitos a los libros.

Andy ha recibido el palito parlanchín y enseguida ha exclamado "mira lo que hago" y se ha bajado el parpado inferior del ojo para enseñarnos el interior. Le hemos preguntado si esa era una buena respuesta a la pregunta de Lola y ha opinado que no. Entonces ha dicho que Lola no puede ir al cole porque si viene al cole le pueden pisar las alas, las patas y todo. Puede ser un poco peligroso. Y si picotea el suelo, se puede romper, ha añadido.

Ainara ha dicho que Tito y Lola todos los días están en los árboles y en las ramas y en el baúl, pero no en el cole. Eduard ha dicho que Tito no puede subir a los árboles. Leyre ha dicho que los loros pueden ir a los árboles pero los perros no, y ninguno de los dos pueden ir al colegio. Leonardo ha dicho que los loros se suben a los árboles y vuelan por el cielo, pero que él no puedo subir por las ramas porque no tiene alas. "Pero yo puedo ir al cole y Lola no".

Alba Torres ha dicho que tiene una pregunta: ¿Por qué los bebés no van al cole? ¡Qué buena pregunta! Adrián González ha querido contestar a Alba y le hemos recordado que tiene que mirar a Alba, no a mí. ¿Por qué los bebés no van al cole? "Porque van en carro". ¿No puede haber carros en el cole? "No, porque molesta."

Iain ha dicho que quiere responder a Adrián González y a Alba: "Si hay un adulto en el cole y si esa persona es ciega, no ve donde está el carro y se puede tropezar." Los carros estorban, estamos de acuerdo.

Pablo ha dado otra razón: los bebés no saben trabajar. He preguntado si ellos saben trabajar y todos han dicho que sí. Eduard ha dicho que saben trabajar muy bien porque ya han hecho la última página de un libro. Ha añadido que los bebés no saben jugar bien ni trabajar bien y rompen todas las cosas. ¿Los bebés rompen todas las cosas? "Sí, en sus casas". Le he preguntado si él cuando era bebé rompía todas las cosas y ha dicho que no, pero que algunos bebés sí lo rompen todo.

Andy ha dicho que no pueden ir al cole porque lloran y luego viene la policía y si lloran les llevan a la cárcel.

Ainara ha dicho que los bebés no pueden ir al cole porque no saben andar y se caen. Necesitan a sus mamás y a sus papás.

Iain dice que si tienen carros se chocan con otros niños.

Entonces Adrián González ha hecho otra pregunta también muy interesante: ¿por qué los papás no pueden entrar en los coles? Es cierto que normalmente no entran. Hemos preguntado a Adrián si sabe contestar a su propia pregunta. "Porque no son pequeños". ¿Y el cole es para pequeños? "Sí".

Leonardo ha dicho que los papás son muy grandes y se pueden chocar con los pequeños. Hemos dado la enhorabuena a Leonardo, porque ha contestado muy bien y se ha ceñido a la pregunta de Adrián.

Esther ha querido responder a la pregunta de Lola y ha dicho que no puede ir al cole porque puede picotear y romper los libros.

Ainara ha preguntado por qué Tito y Lola no saben jugar en el patio. Leyre ha contestado porque se pueden escapar.

Eduard ha preguntado por qué los perros pueden volar con orejas. ¿Los perros pueden volar con las orejas? No, en realidad no, solo en la tele. Así que Eduard ha descartado su propia pregunta.

Alba Torres ha preguntado por qué pintamos en los papeles. Esther ha dicho que ella piensa que pintamos en los papeles porque no se puede pintar en la mesa. Porque nos regañan los padres. ¿Y por qué más? Porque se ensucian.

Entonces Iain también ha querido hacer una pregunta: ¿Por qué vemos los sueños si tenemos los ojos cerrados? ¡Qué pregunta tan buena!

Eduard ha dicho que cuando dormimos se hace de noche. Cierto. Hemos preguntado si cuando soñamos vemos igual que cuando vemos despiertos. Al principio nos ha parecido que sí. Iain ha contado que él una vez soñó con un águila gigantesca y la veía como de verdad. Le estaba atacando en la cara.

Cuando vemos en la vida real, ¿con qué parte del cuerpo vemos? Con los ojos, hemos dicho todos. Y cuando estamos dormidos y soñando, ¿con qué parte del cuerpo vemos? Iain ha dicho que con la imaginación. Eduard ha dicho que cuando está dormido alguien puede ver un monstruo. Y también se pueden ver cosas más bonitas.

Esta pregunta nos ha parecido muy interesante, por eso la hemos seleccionado para el blog de porque-rías. Hoy hemos hecho todos unas PORQUE-RÍAS estupendas. [familias y visitantes al blog, podéis aportar comentarios y respuestas a estas preguntas aquí].

Se acabaron las porque-rías y pasamos al tema del diálogo del día. He anunciado que íbamos a hablar de deseos. Enseguida Esther ha dicho que ella sabe unos deseos muy malos. "Que le comen los coches que tienen boca". Hemos preguntado si eso es un sueño o un deseo. Nos ha parecido más un sueño. Normalmente los deseos son cosas buenas.

Hemos preguntado a Pilar si ella tiene un deseo. Y ella nos ha contado que a ella le gustaría ir en avión a África y conocerlo y visitar colegios africanos para conocer cómo aprenden los niños allí. Ha dicho que es un deseo muy grande. Le he preguntado si ella cree que alguna vez se cumplirá su deseo. ¿Qué hace falta para que se cumpla su deseo? Pilar ha dicho que una de las cosas que necesita para que se cumpla es ahorrar más dinero porque es un viaje muy caro. ¿Cuesta un euro? ha preguntado alguien. Un poco más, ha respondido Pilar. Eso cuesta mucho dinero y ella no lo tiene, pero está ahorrando, para que se cumpla su deseo.

¿Nos parece un buen deseo? A todos nos parecería interesante ir a África.

Esther nos ha querido contar su deseo. Ella quiere ser un hada. Le hemos preguntado qué le hace falta para que su deseo se haga realidad. Como Peppa Pig, para que se cumpla un deseo hay que decirlo muy bajito. Le hemos preguntado si lo ha probado y si cree que su deseo se cumplirá algún día. Ella ha dicho que cree que sí.

Alba Torres ha dicho que su deseo es ir al Polo Norte. ¿Crees que un día irás? le hemos preguntado. Sí. ¿Y por qué quieres ir? No tenía del todo claro por qué, pero sí que quiere ir.

Leonardo ha dicho que él desea estar en la nieve y que Papá Noel le de un regalo y que cuando lo abra sea un juguete de Rayo McQueen: una moto azul.

Ainara ha dicho que su deseo es ser princesa. ¿Cree que se podrá cumplir? "Sí, pero con alas". ¿Quién le va a conceder ese deseo? El hada madrina.

Andy tiene un deseo: quiere ir con Peter Pan. ¿Cree que se puede cumplir? "Sí, porque lo he visto en la tele."

Eduard ha dicho que su deseo es ir en avión. Le hemos preguntado si ha ido alguna vez en avión y ha dicho que sí.

Entonces hemos dicho que vamos a leer un cuento sobre un rey que pide un deseo y no le sale muy bien. Nos ha dado curiosidad saber qué deseo será el que pida el rey. 

El cuento del Rey Midas. Podéis escucharlo de nuevo aquí:


Nos hemos reído bastante con el cuento, especialmente cuando al rey se le convierte el vino y la comida en oro y se hace daño en los dientes. ¡Ay!

Hemos preguntado si nos ha gustado el cuento y todos hemos dicho que sí, que mucho. Pero Esther ha dicho que no le ha gustado porque tenía muchas páginas y no tantos dibujos.

Alguien ha dicho que en la clase ellos tienen muchos cuentos e Iván ha dicho que en su casa con su Papá tiene cuentos de dinosaurios.

Esther se ha acercado a mí y me ha revelado algo: Ellen, Lola es un muñeco. "¿De verdad? ¿Seguro? ¿Seguro?", y Esther me ha sonreído, sí, "tú haces la voz". Con un guiño hemos pasado a hablar sobre el libro un poquito.

Eduard ha dicho que le ha gustado el cuento y a Iain también le ha gustado. Les he preguntado por qué creen que el Rey Midas quería tanto oro. Christian ha contestado que porque es un ladrón. ¿Roba? Los demás hemos dicho que no sabemos si roba.

Hemos explicado la palabra que define al Rey Midas: es un avaricioso. Cuando tiene mucho quiere más y cuando tiene más quiere más y más y más. Piensa que el dinero le va a dar felicidad.

Eduard ha preguntado preocupado si el rey se quiere comer las monedas y los demás hemos dicho que no, que simplemente las quiere guardar para ser rico.

Hemos preguntado qué le haría feliz a Esther. "A mí me haría feliz ser un hada, porque me encantan las hadas".

Eduard ha vuelto a interrumpir y ha dicho que si el rey se come las monedas le duele la tripa. De nuevo le hemos dicho que nosotros no creemos que las quiera comer.

Antes hemos hablado de deseos para nosotros. ¿Y para nuestras familias? ¿Qué deseo tendríamos para nuestras familias? Nos hemos imaginado que Lola era un loro mágico y que nos podía conceder el deseo que quisiéramos para nuestra familia.

Antonio ha dicho que él pediría a Lola una bici. ¿Para ti o para tu familia? Para mi. ¿Y para tu familia? Un coche.

Andy quiere un deseo para su familia pero un regalo enorme que fuera tan grande que llegara de pared a pared.

Ainara querría también un regalo y convertirse en princesa.

Pati pediría un regalo para convertirse en hada.

Eduard pediría un moto.

Adrián pediría un coche de Rayo McQueen.

Leonardo pediría para su padre un Spiderman y para él un Spiderman y un Rayo. ¿A tu padre le haría mucha ilusión el Rayo McQueen? Sí.  ¿Y a Mamá? Entonces Leonardo ha cambiado de opinión. Para Papá un Rayo McQueen, para Mamá un Spiderman y para mí un Rayo McQueen y un Spiderman. Todos contentos, seguro.

Leyre pediría un muñeco.

Aitana pediría una moto para ella, para la familia un coche grande y para su hermano o un Rayo McQueen.

Pilar ha explicado que su mamá es muy mayor y le duelen mucho las rodillas y la espalda y la cabeza. Su deseo sería que ya no le dolieran las rodillas y la espalda nada de nada. Esther ha dicho que si ella fuera hada, le quitaría los dolores a la madre de Pilar.

El deseo de Alba Torres es convertirse en hada y también en princesa. Para su mamá, collares y para su papá, un llavero.

Christian pediría una pistola que echa fuego de verdad por delante y por detrás. ¿Y para tu familia? Ha dicho que hoy era el cumple de su Papá y le ha regalado dos calzoncillos.

Pablo ha dicho que si Lola fuera mágica le pediría tener un llavero. ¿Por qué? ¿Qué puertas abrirían esas llaves? Las de casa. Pablo quiere su propio llavero. Para su familia pediría un coche.

Esther ha dicho que para ella quiere ser hada y para su familia también quiere lo mismo: que sea una familia entera de hadas.

Iain ha dicho que pediría nunca tener que ir al dentista ni lavarse los dientes. ¿Se pondrían sucios los dientes? No. Serían como dientes mágicos. ¿Y para tu familia? Para mi Papá que tuviese más pelo. ¿Crees que sería feliz con más pelo? ¡Sí! ¿Y para tu Mamá? "Que nunca te atropellaran". ¡Que deseo tan bonito!

Se nos estaba acabando el tiempo, así que hemos enseñado el segundo cuento que íbamos a leer y hemos dicho que Pilar se lo leerá antes de la siguiente sesión de filosofía. Es otro cuento sobre deseos y felicidad. Se llama Silvestre y la piedrecita mágica, de William Steig, y es sobre un burrito que pide un deseo muy muy desafortunado. He pedido un ejemplar del libro en español para que lo tengan en clase, que llegará la semana que viene. En cualquier caso y mientras tanto, podéis escucharlo aquí:


Hemos hablado mucho hoy, hemos respetado muy bien el turno y realmente hemos entablado diálogo entre nosotros. ¡Hemos filosofado que da gusto!

Hemos hablado de deseos materiales, pero también de algunos deseos de otro tipo, como el Pilar, de hacer desaparecer los dolores de su madre, o como el de Iain de no tener que ir nunca al dentista ni lavarse los dientes pero tener siempre los dientes limpios y blancos. 

Nos ha faltado hablar un poco más sobre el vínculo de los deseos y la felicidad. 

La próxima sesión será el jueves 5 de diciembre. Mientras tanto...

Aquí van algunas preguntas interesantes para seguir pensando, sin respuestas "correctas" en mente, simplemente con el ánimo de conversar y profundizar de verdad: 

Normalmente deseamos cosas que pensamos que nos van a hacer más felices. Por ejemplo, si un hombre desea una casa más grande normalmente es porque piensa que sería más feliz en una casa más grande. O si el Rey Midas desea más oro, es porque piensa que va a ser más feliz si es más rico todavía.

¿Tenía razón el Rey Midas? ¿Por qué estaba triste el Rey Midas cuando todo lo que tocaba lo convertía en oro?

¿Qué necesitas tú para ser feliz? Piensa en una lista de cosas que piensas que te harían feliz.

¿Y qué haría feliz a tu familia? Pregunta a tus padres y a tus abuelos qué deseos tienen ellos para ser más felices.

Me encantaría que me lo contarais en la siguiente sesión.

Hasta entonces...

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Este texto es de Ellen Duthie. Podéis utilizarlo pero, por favor, citad la fuente debidamente. En caso de duda podéis escribirme a: filosofiaaladetres@gmail.com

miércoles, 6 de febrero de 2013

Sesión número 5, sobre "ser" y "parecer". 6.02.2013.

En la quinta sesión de Filosofía a la de tres nos lo hemos pasado muy bien pensando en las diferencias entre "ser" y "parecer". Ha habido tiempo para hacer un pequeño experimento de ilusión óptica (¡oooh!), para poner "cara de valientes", para leer un cuento sobre un sapo y una rana que salen a descubrir si son valientes o si sólo lo parecen, e incluso para celebrar el carnaval con un estupendo libro en el que  ningún animal es el que parece y casi ninguno parece el que pretende parecer.


La sesión de hoy ha tenido mucho de experimento. Filosofía a la de tres suele ser por la mañana, a primera hora. Esta vez hemos probado por la tarde y efectivamente, como imaginábamos, la capacidad de atención y el nivel de alerta han sido algo menores. Vamos a evaluar en los siguientes días si es mejor volver a las mañanas o no. Aun así lo hemos pasado bien y hemos dicho cosas muy interesantes, como en todas nuestras sesiones.    


Fecha: 6 de febrero, 2013
Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 3 años (con Pilar Lara Arribas)

¿Quiénes estuvimos? 
Estuve yo (Ellen)
Pilar (la profesora)
Lola (el loro)
Tito (el perro)
y los siguientes niños y niñas: 
Iván
Adrián González
Adrían Mansilla
Iain
Alba Torres
Alba Martín
Eddie
Aitana
Andy
Leonardo
Pablo
Christian
Esther
Leyre
Victoria

OBJETIVO DE LA SESIÓN:
El principal objetivo general de esta quinta sesión ha sido seguir reforzando la estructura de las sesiones y los hábitos de hablar con voz alta y clara, escuchar atentamente a los demás, expresar acuerdo o desacuerdopensar dar razones

El objetivo específico de la sesión ha sido conseguir que hablemos sobre distintas formas de "ser" y "parecer":
- Un lápiz parece partirse en dos cuando lo metemos en un vaso de agua. ¿Cómo sabemos cómo es el lápiz de verdad? ¿Es uno o son dos? ¿Cuál es la "verdad", lo que vemos en el aire o lo que vemos en el agua? ¿Por qué? ¿Cómo sabemos que "es" uno y que sólo "parece" ser dos? 
- ¿Cuál es la diferencia entre ser y parecer valiente? ¿Se puede ser valiente sin parecerlo? ¿Y parecer valiente sin serlo? ¿Cómo hacemos para parecer valientes?    

CONTENIDO DE LA SESIÓN: 
Sentados en círculo, con el baúl de filosofía en el centro, nos hemos saludado todos y hemos preguntado qué tal estábamos. Todos hemos dicho que estábamos bien y con bastantes ganas de hacer filosofía.

Hemos presentado el tema de hoy: ser y parecer. Por ejemplo, algo puede ser recto pero parecer doblado. Alguien puede parecer valiente, pero ser un poco cobarde.

Enseguida, Victoria ha dicho que ella es un poco valiente y todos han empezado a querer hablar a la vez. Entonces hemos levantado la mano todos los que pensábamos que éramos valientes. Casi todos la hemos levantado. Pero Adrián González ha dicho que él no piensa que sea valiente. Le hemos preguntado por qué y nos ha contado que a veces tiene un poquito de miedo. Entonces Alba Martín ha asegurado que ella no tiene miedo de nada.

Victoria ha dicho que ella también es muy valiente y luego ha empezado a contar un sueño sobre un lobo muy bueno y un lobo muy malo que era un poco pesadilla. Leyre nos ha querido contar también un sueño suyo: ha soñado que se caía botando por las escaleras.

Alba Martín ha intentado reconducir el hilo y ha repetido que es muy valiente y que no tiene miedo a nada, pero a "nada, nada nada". Andy ha dicho que también es muy valiente y también ha tenido un sueño. Había animales: un lobo bueno y un lobo malo y era una pesadilla. Al parecer, iba con su perro y había unas sombras que eran bastante de pesadilla. Adrían Mansilla ha dicho que no es valiente. Ha dicho que a él le dio miedo una vez que estuvo pensando que un lobo le estaba comiendo y estaba rodando y rodando. Nos ha contado que era una pesadilla "súper mala".

Christian ha levantado la mano y ha dicho que no ha hablado y que le gustaría hacerlo. Adelante, le hemos dicho. Y nos ha dicho que es valiente. Le hemos pedido que nos cuente una ocasión en la que fue valiente y nos ha contado que este mismo mediodía cuando ha ido a casa a comer, ha sido valiente con la escoba.
Entonces Iain le ha preguntado "¿por qué?" a Christian. Hemos pedido a Iain que explique mejor su pregunta y ha dicho que no entendía cómo se podía ser valiente con una escoba. "No hay que ser valiente con ninguna escoba". Christian dijo que usó la escoba para luchar contra una bruja. Cogió la escoba para defenderse. Ah, entonces sí, reconoció Iain.

Luego Leonardo nos quiso contar también algo. Le preguntamos si era valiente y nos dijo que sí. Y nos quiso contar un sueño en el que había un oso malo y un oso triste, pero él fue valiente.

Entonces les he preguntado si alguno de ellos había visto a nuestros amigos Tito y Lola recientemente. Todos recordábamos quiénes eran. Tito era el perro y Lola el loro. Han dicho que no, pero me han animado a que meta la mano en el Baúl de la filosofía para descubrir si estaban allí.

Entonces he metido la mano y ¡ay! Menudo mordisco me he llevado. Y hemos oído: ¡GUAU GUAU! Hemos preguntado de quién parecía esa voz y hemos estado de acuerdo en que parecía la de Tito. Entonces hemos ido a comprobar. He vuelto a meter la mano y... ¡ay! me ha vuelto a morder y cuando por fin lo he sacado nos hemos llevado una sorpresa enorme. ¡Era Lola! Parecía que era Tito, porque ladraba, pero era Lola. Hemos preguntado a Lola si nos había intentado engañar y nos ha dicho que sólo era una broma pero que a ella a veces le gustaba jugar a parecer cosas que no era.


Entonces he vuelto a meter la mano para ver si encontraba a Tito y ¡Ay Ay! he sacado a Tito y le he reñido: 
"¡Tito! No me mordisquees que mis dedos no son tu merienda." y Tito se ha disculpado y ha dicho que dentro de la caja estaba todo oscuro y entonces mis dedos le habían parecido su merienda. Le he perdonado y hemos seguido sacando cosas del baúl. Lo siguiente era un vaso... qué misterio. Y un lápiz. ¿Para qué será? 

Hemos mirado muy bien el lápiz y hemos preguntado si parece un lápiz normal. Muchos han dicho que no, y Esther ha dicho que parece más bien una varita mágica. Hemos dicho que enseguida íbamos a comprobar si era mágica o no. 

En el baúl había dos cosas más. Un cuento de un sapo y una rana, llamados Sapo y Sepo. Nos han parecido muy graciosos los nombres. Hemos explicado que vamos a leer un cuento que se llama Dragones y Gigantes y que luego vamos a pensar si Sapo y Sepo son valientes en el cuento. Aquí Iain ha interrumpido y ha dicho que "son pequeños". Entonces hemos dicho que vamos a pensar también en general si las cosas pequeñas pueden o no ser valientes. 

Por último hemos sacado otro cuento, que se llama El carnaval de los animales. Está lleno lleno lleno de animales disfrazados de otros animales. En la portada hay un león disfrazado de elefante. "Los leones son valientes", ha dicho alguien. "Los gorilas también", ha dicho otra persona.  

Hemos repasado las normas para hacer filosofía: hablar en voz alta y clara y escuchar atentamente, decir si estamos de acuerdo o no y explicar por qué pensamos lo que pensamos. 

Y hemos dado comienzo a la sesión: 

¡Filosofía a la de una, filosofía a la de dos, filosofía a la de tres!

Empezamos con nuestro experimento. Tomamos el lápiz y preguntamos si era un lápiz normal. Esther ha insistido en que parecía una varita mágica. Hemos preguntado si el lápiz estaba doblado (no, han dicho), si estaba roto (no, han dicho también) y si era recto (sí unánime). He preguntado cuántos lápices tenía en la mano. Han dicho que uno. Les he preguntado si estaban absolutamente seguros. ¡Seguro, seguro seguro! Luego he cogido el vaso y he introducido el lápiz en él. Y de nuevo hemos preguntado cuántos lápices había y si estaba roto. Y han respondido todos muy convencidos que "uno" y que "no". 

Entonces he ido a hacer una cosita. Me he acercado al grifo que tienen en la clase y he llenado el vaso de agua hasta la mitad antes de volver a introducir el lápiz. Le he llevado el vaso a Victoria y le he pedido que mire el vaso, para ver si ve algo raro. Ha dicho que si. Parece que está roto. "Está raro", ha dicho Adrián Mansilla. "Parecen dos", ha dicho Pablo. Lo hemos pasado de uno por uno por todos los miembros del grupo para que lo vean bien. Lo hemos mirado por arriba, por abajo y por el lado y nos ha intrigado bastante el asunto. Efectivamente, el lápiz parecía roto o parecía ser dos lápices, dependiendo del ángulo desde el cual lo mirábamos. 

Entonces hemos preguntado cuántos lápices hay. Y al principio han dicho que dos, que se han convertido en dos, pero enseguida algunos han expresado desacuerdo. Entonces lo he sacado del vaso y he preguntado cuántos son y todos han dicho de nuevo que uno, pero que parece que hay dos o que está roto en dos trozos cuando lo volvemos a meter en el agua. Hemos preguntado si el lápiz es recto o si está doblado y todos han dicho que parece doblado pero que en realidad es recto. ¿Y cómo lo sabemos? Porque cuando lo sacamos del agua vemos que está normal, ha dicho Iain. Y todos han estado de acuerdo.  

A veces las cosas pueden parecer de una forma pero en realidad ser de otra.

Entonces Andy me ha pedido que tire el agua. Y yo he estado de acuerdo en que había que pasar a nuestra siguiente actividad. 

En el cambio de actividad, hemos jugado un poco con Lola y con Tito. 

Luego hemos pasado a leer el primer cuento, Dragones y gigantes, en el que el sapo Sapo y la rana Sepo, después de mirarse en el espejo y opinar que parecen valientes, salen a averiguar si lo son sólo en apariencia o si de verdad son valientes. Hemos dicho que lo vamos a leer y vamos a escuchar muy muy atentamente para luego hablar de qué nos ha parecido. En concreto, de si nos ha parecido que Sapo y Sepo son valientes o no. Podéis volver a escucharlo aquí: 


Después de leerlo, hemos preguntado si pensamos que Sapo y Sepo son valientes o no. Esther dijo que sí; Iain dijo que regulín, regulán. Esther insistió en que eran muy valientes porque no tenían miedo. Iain repite que regulín regulán porque "dicen que no tienen miedo pero al mismo tiempo van corriendo". Victoria piensa que tienen un poquito de miedo y que se portan un poquito mal. 

Al principio del cuento, Sapo y Sepo se miran en el espejo para ver si son valientes. Ellos piensan que sí lo parecen al menos. Hemos preguntado si estamos de acuerdo y todos hemos estado de acuerdo en que parecen bastante valientes. Entonces hemos preguntado si hay alguna "cara de valiente" que podemos poner que nos haga parecer valiente. ¿Sabemos poner cara de valiente? Entonces Christian ha puesto una magnífica cara de valiente, y Andy una terrorífica. La de Pablo era más seria, pero también muy valiente y la de Leyre daba verdadero miedo. Adrián Mansilla la ha bordado y Aitana también. La cara valiente de Alba Martín tenía también una pizca de juguetona. Todos hemos puesto nuestra mejor cara de valientes -también Adrián González, Alba Torres, Leonardo y Victoria. Y nos hemos reído bastante también. 

Entonces he visto que estaban todos sacando bíceps y tocándose para mostrar lo fuertes que eran y les he preguntado si pensaban que ser valiente era igual que ser fuerte. Muchos han dicho que sí.

Al principio, cuando empezamos, Iain había comentado que Sapo y Sepo eran muy pequeños, insinuando quizás que ser pequeño y valiente no era habitual. Entonces hemos preguntado si es posible que haya animalitos muy pequeños o personas muy pequeñas y muy bajitas, que sin embargo sean muy valientes. ¿Un ratoncito pequeñito, por ejemplo, puede ser valiente? Esther ha dicho que si y Iain ha dicho que "bueno, algunos". ¿Y cómo son valientes? ¿Qué hace un ratoncito así de pequeño para demostrar que es valiente? Iain ha dicho que para ser valiente hay que luchar contra alguien que es malo, por ejemplo. 

Hemos preguntado también si nos parece que escalar una montaña muy alta es de valientes y la mayoría ha dicho que sí, y que ellos no tendrían ningún miedo en escalar una montaña muy alta. 

Luego les he preguntado qué harían ellos si estuvieran dando un paseo un día y una serpiente grande como la del cuento saliera de una cueva y quisiera comérselos. 

Iain ha dicho que tiraría a la serpiente al río con los cocodrilos.  

Entonces Victoria ha contado que una vez vieron una serpiente en la carretera y su mamá la cogió y la apartó para que no la atropellara ningún coche. No todas las serpientes son un peligro. 

Entonces todos se han ido levantando, dispersando y paseando. Ya era casi hora de recoger, así que hemos decidido pasar a leer el segundo cuento, el del carnaval, antes de irnos a casa. En este cuento TODOS parecen otra cosa que no son. Hemos preguntado de qué se van a disfrazar. Esther ha dicho que de princesa, Iain que de Peter Pan, Adrián Mansilla que de Rayo McQueen, Leyre de bruja, Alba Martín de elefante y Alba Torres también de elefante [¡a pesar de que llevan un mes preparando un disfraz de astronauta para todos en el cole!].  

Entonces hemos leído El carnaval de los animales. Empieza así: 
"Todos los animales están invitados al carnaval. ¡Disfraz obligatorio!"

Podéis ver más sobre este libro aquí

Al final tuve que leerlo muy rápido porque se acababa el tiempo, pero la profesora del grupo, Pilar, se lo leerá en estos días de nuevo. Lo tendrán en clase hasta la próxima sesión en dos semanas. 

Ha sido una sesión atípica, por la tarde, un poco más corta de lo habitual, pero ha sido muy buena también.

Hemos podido hablar de ilusiones ópticas, de disfraces de carnaval y de la diferencia entre ser valiente y parecerlo. Y hemos disfrutado todos.

Una cosa que me ha gustado bastante de esta sesión es que empieza a haber un poco más de interacción espontánea entre ellos, preguntándose unos a otros que aclaren lo que acaban de decir sin usarme a mí de vehículo permanente. Ese es el fin, que acaben dialogando entre ellos y estableciendo ellos mismos sus propias normas de claridad y de comunicación. Poco a poco va ocurriendo y esto me hace muy feliz.

Como siempre que acabo una sesión de Filosofía a la de tres, con ganas de que llegue ya la siguiente. ¡Hasta entonces!

¡Filosofía a la de una, filosofía a la de dos, filosofía a la de tres!

NOTAS:
Sapo y Sepo, Inseparables (que contiene el cuento de los dragones y cuatro más) es de Arnold Lobel y está editado por Alfaguara. Es fácil de conseguir o pedir en cualquier librería infantil o con sección de infantil.

Si os interesa, también podéis ver una películita corta con el cuento (en inglés), aquí:

El carnaval de los animales, de Marianne Dubuc, está editado por Editorial Juventud y también es fácil de encontrar/pedir.

Hace unas semanas me contactaron de la revista Caos Magazine para hacerme una entrevista sobre el proyecto de Filosofía a la de Tres. Os dejo aquí el resultado, que se ha publicado esta misma semana.

No puedo acabar este post sin mencionar un graciosísimo ejemplo de cómo la filosofía empieza a entrar en la vida de estos niños. Victoria tiene una "araña" nueva y ¿qué nombre creéis que le ha puesto? Pues sí, sí. ¡"Filosofía"!

martes, 15 de enero de 2013

Sesión número 4, sobre realidad e imaginación. 15.01.2013.

Tenemos muchísimo que contar sobre nuestra primera sesión del año. En la sesión de Filosofía a la de tres de hoy hemos presentado e inaugurado nuestro especialísimo Baúl de la Filosofía.

¿Queréis verlo? ¡Pues aquí lo tenéis!
Esta es la tapadera, pero por los lados tiene
todos nuestros nombres pintados. (Podéis ver más fotos al final de este post)

De este baúl irán saliendo sorpresas en cada una de las sesiones de Filosofía a la de tres que celebremos de aquí a final de curso.

¿Qué sorpresas escondía nuestro baúl hoy? Dos nuevos compañeros, Lola y Tito, que participarán en todas nuestras sesiones a partir de ahora:
Lola es el loro y le encanta repetir, resumir y recapitular (y a veces opinar).
Tito es el perro y le encanta preguntar, preguntar y preguntar (y también opinar).























¿Qué más? ¡Ah, sí! El baúl de la filosofía también escondía el cuento de hoy. Se llama Hay un oso en el cuarto oscuro y trata de un niño que se llama Guillermo que tiene muchísima imaginación (y un poquito de miedo).

La sesión de hoy la hemos dedicado a hablar sobre el mundo "de verdad", o real, y los mundos "de mentira", o imaginarios. 

Fecha: 15 de enero, 2013
Lugar: CEIP Estados Unidos de América - Huarte de San Juan
Clase: 3 años (con Pilar Lara Arribas)

¿Quiénes estuvimos? 
Estuve yo (Ellen)
Pilar (la profesora)
Lola (el loro)
Tito (el perro)
y los siguientes niños y niñas: 
Adrián González
Victoria
Iain
Aitana
Andy
Adrían Mansilla
Alba Torres
Leonardo
Pablo
Esther
Christian
Eddie

OBJETIVO DE LA SESIÓN:
El principal objetivo general de esta cuarta sesión es asentar la estructura de las sesiones y reforzar los hábitos presentados en las sesiones anteriores de hablar con voz alta y clara, escuchar atentamente a los demás, expresar acuerdo o desacuerdo, pensar y dar razones

Otro objetivo general ha sido que se acostumbren a hablar también con el loro Lola y el perro Tito como interlocutores. La introducción de estos dos nuevos amigos en nuestras sesiones es una diversión pero es también un modo de hacer recapitulaciones y recordatorios de que no nos debemos desviar demasiado del tema (el loro Lola se encargará de esto) y, por otro lado, una forma de expresar ideas útiles para el debate sin que vengan de un adulto o del profesor (y que por tanto los niños no las tomen como "la respuesta válida", sino que se atrevan a cuestionarla y expresar su acuerdo o su desacuerdo con ellas). Esto es fundamental porque a esta edad la tendencia a mirar a los adultos para buscar "lo que debemos decir" dificulta la expresión de una opinión distinta y en general un pensamiento más autónomo.  

El objetivo específico de la sesión ha sido conseguir que hablemos sobre la diferencia y los parecidos entre el mundo real y los mundos imaginarios, entre las personas reales y los  personajes que aparecen en los cuentos. ¿Cómo sabemos que nosotros somos reales? ¿Cómo sabemos que, por ejemplo, Peter Pan, no lo es? 

CONTENIDO DE LA SESIÓN: 
Sentados en círculo, nos hemos saludado todos y hemos dado un saludo especial a Eddie, un chico nuevo que llegó a la clase ayer. Le hemos contado quién soy yo y qué vengo a hacer: filosofía. Le hemos explicado que en filosofía hacemos muchas cosas, pero principalmente hablar, pensar, contar cuentos y pensar sobre ellos. Eddie ha estado tímido pero muy sonriente y encantador. Estamos muy contentos de tenerle entre nosotros.

Luego les he contado que hoy en filosofía tenemos una sorpresa. Les he pedido que se queden en su sitio y que cierren los ojos. No valía echar vistacito alguno por pequeño que fuera. Me he levantado y he cogido el Baúl de la filosofía y lo he llevado al centro del círculo. ¡Ya podéis abrir los ojos!

"¡Tachán! Éste es el baúl de la filosofía. Es un baúl muuuy muuuy especial y todos los días que hagamos filosofía va a salir de él una sorpresa."

Hemos observado que tiene todos los nombres del grupo en los lados y hemos ido buscando y encontrando nuestros nombres en el baúl. ¡Qué ilusión nos ha hecho encontrarlos todos! (Estaban todos menos el de Eddie, pero para la siguiente sesión lo incorporaremos también).

Luego hemos vuelto todos a nuestros sitios y en silencio, hemos estado atentos. Todos han querido saber qué escondía el baúl. Lo he abierto con mucho cuidado, sin dejarles ver lo que había dentro. He metido la mano, he rebuscado, y... ¡ay! ¡qué daño! ¡me mordió algo! Tras unas risas y ante unas caras muy muy atentas ¡he sacado al loro Lola!

Lola se ha disculpado enseguida y se ha presentado. Ha dicho que tiene muchas ganas de hacer filosofía con nosotros y ha dicho que le encanta escuchar. Ha preguntado al grupo si eso es bueno para hacer filosofía y le hemos dicho que sí, que es una de las cosas fundamentales. Se ha puesto muy contenta y nos ha dicho que le encanta también repetir, resumir y recordar cosas y sobre todo hablar, hablar, hablar y hablar.

Luego he vuelto a meter la mano y otra vez me ha mordido algo. ¡Ay! ¡Ay! ¡Pero esto tenía dientes! He vuelto a meter la mano con mucho cuidado y ¡tachán! he sacado al perro Tito.

"¡Guau! ¡Guau!" Tito se ha presentado y ha dicho que a él le encanta preguntar cosas. Ha preguntado a Christian cómo se llama, a Esther cuántos años tiene, a Pablo cuál es su color favorito, a Adrián Mansilla dónde vivía y quería seguir y seguir preguntando, pero hemos tenido que pararle los pies. Ha preguntado al grupo si preguntar es una cosa buena cuando estás haciendo filosofía y le hemos confirmado que efectivamente es... bueno no, sino buenísimo.

Nos hemos alegrado mucho de tener a tres amigos nuevos en las sesiones (Lola, Tito y Eddie). Tito ha preguntado si había alguna otra actividad importante en las sesiones de filosofía, aparte de escuchar y preguntar. Y hemos recordado un poco las normas básicas, explicándoselas a nuestros nuevos amigos.

Hemos recordado la primera norma, que es hablar con voz alta y clara. Y hemos hecho una demostración. 

Luego hemos explicado la segunda norma, que es escuchar muy muy atentamente. Y hemos puesto muchos ejemplos. Si habla Andy todos los demás estamos muy callados y atentos a lo que nos cuenta. Si habla Alba Torres todos los demás estamos muy callados y atentos a lo que nos dice. Si habla Esther, todos estamos en silencio y escuchando con interés. Si habla Adrián González, lo mismo. Y si habla Iain, también, y si habla Victoria, y si habla... no importa quién hable. En Filosofía a la de tres nos interesa mucho escuchar lo que dicen los demás. Por eso escuchamos con atención, para no perdernos ni una. 

La tercera norma consiste en que cuando nos apetezca o tengamos algo interesante que aportar, levantemos la mano y digamos si estamos de acuerdo o no estamos de acuerdo con lo que dicen nuestros compañeros. Tito quería hacer un ejemplo, para ver si lo habíamos comprendido bien. Entonces Tito ha dicho que Lola le parecía muy fea. Pilar ha levantado la mano y ha dicho que ella no está de acuerdo, porque tiene un plumaje muy colorido que es muy bonito. Pilar lo ha hecho muy muy bien porque no solo ha dicho que no está de acuerdo sino que ha dado razones, ha dicho por qué. Y esa es la cuarta norma. En filosofía, intentamos explicar por qué pensamos las cosas. Pero no vale cualquier porqué. En filosofía, "porque sí" o "porque no" no valen, porque no explican nada. Hay que decir más cosas. 

Tito y Lola se han quedado muy satisfechos con las explicaciones y creo que Eddie también. 

Entonces hemos recordado que en el Baúl había otra cosita. Una cosa muy importante. 

He vuelto a meter la mano. Esta vez no me ha mordido nada. Lo que había dentro estaba un poco duro. ¿Qué será? ¿Qué será? 

¡Oh! ¡Un libro! Se llama Hay un oso en el cuarto oscuro y trata de un niño que se llama Guillermo que tiene muuucha muuuucha imaginación. 

Aquí tenéis la portada: 
Entonces hemos empezado la sesión, como siempre la empezamos.

¡Filosofía a la de una! ¡Filosofía a la de dos! ¡Filosofía a la de tres!

Hemos explicado que hoy en filosofía vamos a hablar sobre las cosas "de verdad" y las cosas "de mentira", sobre el mundo real y los mundos imaginarios, sobre la realidad y la imaginación. Hemos explicado que íbamos a leer el cuento y luego íbamos a hablar de qué era "de verdad" en el cuento, y qué era "de mentira" o "imaginario".

Antes de empezar, hemos hecho una pregunta preliminar. Hemos preguntado si nosotros somos reales o imaginarios. ¿De verdad o de mentira? Todos hemos estado de acuerdo en que somos de verdad. Hemos preguntado que cómo sabemos que somos de verdad. Iain ha dicho que sabemos que somos de verdad porque podemos movernos solos (no necesitamos a nadie que nos mueva). Luego hemos preguntado si también son de verdad Lola y Tito. Aquí, Alba Torres ha dicho que no, que son de mentira y casi todos hemos estado de acuerdo. Esther ha dicho que son de juguete. Nos hemos centrado en Tito y le he preguntado a Esther que cómo sabemos que Tito es de juguete. Y nos ha dicho que lo sabemos porque Tito no habla. Pero sin embargo en ese momento Tito estaba hablando. ¿Cómo era eso posible? Esther nos ha explicado que Tito sólo hablaba porque yo movía la boca por él. Era yo la que estaba poniendo la voz de Tito. Tito él solo no podía hablar. En este punto, también hemos estado de acuerdo todos.

Entonces hemos dicho que vamos a leer el cuento. Pero Adrián Mansilla ha dicho que él no quiere leerlo. Le hemos preguntado por qué. Y nos ha dicho que porque se aburre. Le he preguntado que cómo sabe que se va a aburrir si no lo hemos leído aún. Y ha confesado que en realidad no le gustan los osos, que les tiene miedo a los "osos gigantes". Hemos hablado rápidamente de quién le tenía miedo a los osos y quién no, y de que si cuando decíamos que teníamos miedo a los osos nos referíamos a los osos de verdad o a los osos de mentira. La mayoría ha dicho que tienen miedo a los osos de verdad, pero no a los de los cuentos, pero Adrián ha insistido en que le daba miedo. Entonces hemos propuesto que cerrase los ojos y escuchase el cuento sin ver las imágenes y que si a mitad del cuento le apetecía abrirlos y verlo que lo hiciera. Adrián ha empezado con los ojos cerrados y las manos tapándose las orejas, pero muy pronto ha abierto los ojos y se ha quitado las manos y ha estado muy atento al cuento. Incluso lo ha disfrutado.

Entonces hemos leído Hay un oso en el cuarto oscuro. Podéis escucharlo de nuevo aquí, haciendo clic en el botón de "play":


Hay un oso en el cuarto oscuro leído para Filosofía a la de tres

El cuento narra una historia sencilla de un niño llamado Guillermo que tiene miedo de un oso grande y hambriento que cree haber visto en su casa, detrás de la puerta del cuarto oscuro.

Teme tanto la posibilidad de que al oso le entre más hambre de la cuenta y decida comerse a algún niño para merendar, que empieza a alimentarle por si las moscas, a partir de las sobras y otras cositas que va encontrando por la casa, hasta que su madre advierte la peste que sale del cuarto oscuro y decide que es hora de limpiar.

Tras intentar desesperadamente detener a su madre, por fin le cuenta su historia sobre el oso del cuarto oscuro y su madre sugiere que se enfrenten a él. Cogen una fregona y una escoba y, a modo de lanzas listas para entrar en batalla, se acercan a la puerta. Cuando finalmente la abren, encuentran una alfombra vieja y peluda en lugar de un oso y mucha comida apestosa por todas partes. La madre y el hijo lo limpian todo y luego van a comprarle a Guillermo su propio osito de peluche para que le acompañe en la cama por las noches. Y nunca, nunca vuelve a tener miedo de los osos, nunca más.

Las ilustraciones del cuento juegan muy eficazmente con qué es real y qué es imaginario. Vemos la imaginación del niño, echamos a volar la nuestra propia pero también vemos la imaginación del oso, como si pudiera ser real el oso y ser él que nos estuviera imaginando a nosotros y a Guillermo.

Aunque se nos dice que Guillermo nunca ha visto realmente el oso, se nos enseña un dibujo que Guillermo hace del oso, porque "sabe qué aspecto tiene". Pero también se nos muestra un dibujo de Guillermo, supuestamente realizado por el oso "mientras Guillermo sueña".

El oso dibujado por Guillermo
¿Guillermo dibujado por el oso?

Después de leerlo, hemos preguntado si nos ha gustado el cuento y todos hemos dicho que sí. Andy quería que lo leyéramos otra vez, pero no había mucho tiempo. Hemos dejado el cuento en el Baúl, así que Pilar podrá leérselo a la clase otro día para que lo miren más de cerca.

Hemos pensado un poco sobre el cuento. Hemos preguntado qué es de verdad y qué es de mentira en el cuento. La mayoría ha dicho que Guillermo es de verdad y el oso de mentira, porque se lo está imaginando. Leonardo en cambio ha dicho que cree que el oso es de verdad y que se ha comido al niño de merienda. Hemos vuelto a abrir el libro y le hemos enseñado y reconfortado. El oso no se come al niño. Al final el niño está durmiendo ricamente en la cama con un osito de peluche. No le ha pasado nada.

Luego hemos preguntado si Guillermo realmente es de verdad. Primero nos ha parecido que sí, pero cuando hemos preguntado quién es más de verdad o más real, Guillermo o nosotros, todos hemos dicho que nosotros, porque Guillermo es un niño de un cuento. Entonces hemos concluido que tanto Guillermo como el oso eran de mentira, porque son personajes de un cuento. Pero aún así, cuando hemos preguntado  que quién es más de mentira, el oso o Guillermo, muchos hemos dicho que el oso es "más de mentira". Pero a pesar de tener todos este pensamiento intuitivo, nos ha resultado muy difícil explicar por qué. Nos estábamos haciendo un lío.

Entonces para intentar entender un poco mejor qué quería decir "de verdad" y "de mentira", hemos pensado todos en un personaje de un cuento que nos gusta. Algunos han pensado en el cuento de Caperucita y han pensado específicamente en el lobo, en el cazador o en la propia Caperucita. Iain ha pensado en Wallace and Gromit y específicamente en Gromit (el perro). Adrián González ha pensado en Rayo McQueen, y Adrián Mansilla también. Yo he pensado en Peter Pan. Y entonces hemos preguntado si todos estos personajes son de verdad. Al principio todos han dicho que sí. Adrián Mansilla ha dicho que son de verdad, "porque se mueven". Hemos probado a ver si esa era una buena razón y hemos puesto como ejemplo a Rayo McQueen. Rayo McQueen se mueve y habla y tiene ojos. Todos hemos estado de acuerdo. ¿Es de verdad? Y Adrián ha seguido diciendo que sí. A la pregunta ¿cómo lo sabemos? Ha contestado, sorprendido: ¡pues porque sale en la tele! Aquí Iain ha intervenido y ha dicho que no está de acuerdo, porque sólo algunas de las cosas que salen en la tele son de verdad. "Lo que sale en la tele puede ser de verdad, pero también puede ser de mentira, depende". Adrián seguía sin parecer muy convencido. Hemos preguntado si los coches de verdad, los que vemos cuando salimos a la calle, pueden hablar. Y entonces Adrián Mansilla ha sonreído y ha dicho que no. Los coches de verdad no pueden hablar, ni tienen ojos exactamente tampoco. A veces los personajes de cuentos pueden hacer cosas que son imposibles de hacer en la vida real.

Entonces el propio Adrián Mansilla ha mencionado que esta mañana "en su cabeza", ha visto un coche que sí hablaba. Le hemos preguntado si "en su cabeza" quería decir que lo había soñado y ha dicho que sí. Entonces hemos aprovechado la oportunidad para que quien quisiera contara sus sueños. Aparte del sueño de Adríán, sobre el coche que hablaba, Andy nos ha contado un sueño sobre una sombra que se convertía en vampiro, pero que luego resultaba ser bueno, porque se convertía en su padre. Y Christian nos ha contado que su coche se ha roto y que su padre se ha tenido que ir paseando. Le hemos preguntado si esa historia era un sueño o si era de verdad. Y nos ha dicho que era de verdad. Así que hemos abierto la posibilidad de que quien quisiera contase una historia de verdad y quien quisiera contara un sueño. Iain ha contado un sueño en el que había un vampiro también y él estaba con su amigo Mathéo y que cuando Mathéo tocó al vampiro, éste se asustó un poco e hizo unos ruidos muy raros. Luego cuando Iain tocó al vampiro, también hizo esos mismos ruidos raros. Y hemos seguido contando algún que otro sueño y alguna que otra verdad hasta que ha sonado el timbre.

¡Se nos ha acabado el tiempo!

Hemos preguntado si son reales nuestros sueños y hemos estado de acuerdo en que no. Hay muchas cosas más muy interesantes de las que hablar sobre sueños, verdades, mentiras, imaginaciones y cómo sabemos qué es una cosa y qué es otra, pero por el momento, hemos empezado muy bien y hemos tenido una sesión fascinante, divertida y que se ha pasado volando.

Hemos empezado a definir mejor qué es "de verdad "y qué es "de mentira", qué es real y qué es imaginario y qué diferencias hay entre las dos cosas. Me ha parecido muy interesante lo que ha dicho Esther: que sabemos que Tito es un juguete o que es de mentira porque no puede hablar sin que yo le haga hablar. Como cualquier personaje de cualquier cuento, Tito sólo puede decir lo que yo le haga decir. Los personajes de los cuentos solo pueden decir las palabras que en su boca ponga el escritor del cuento. También me ha parecido interesante lo que ha dicho Iain de que lo que sale en la tele puede ser de verdad, pero también hay cosas en la tele que son de mentira. Y me ha gustado mucho en general lo mucho que hemos hablado y aportado todos.

Todos hemos estado muy atentos y hemos escuchado a los compañeros. También ha habido mucha participación de todo el grupo. Adrián González ha hablado más que en las sesiones anteriores, Victoria ha estado tan participativa como siempre, Iain también ha participado mucho, Aitana nos ha contado cosas interesantes y parece que le ha encantado el cuento, Andy ha participado mucho y nos ha contado unos sueños fascinantes, Adrían Mansilla ha estado muy atento y ha participado también mucho, Alba Torres ha estado muy atenta al cuento y le ha encantado Tito y Lola, a Leonardo le ha gustado también la sesión, aunque creo que le ha preocupado un poco el oso y la idea de que pudiera comerse al niño para merendar, Pablo ha estado también muy atento y algo más participativo que en sesiones anteriores, Esther ha participado mucho, Christian ha hablado mucho más y ha estado muy atento y Eddie ha estado atento y sonriente. ¡Fantástico trabajo por parte de todos!

Se nota que vamos acostumbrándonos a la rutina de las sesiones. 

Al final, como siempre, hemos preguntado si nos ha gustado la sesión de filosofía de hoy y a todos nos ha gustado. ¿Qué nos ha gustado más? Hoy, nos ha gustado mucho el baúl, Lola y Tito y también el cuento.

La siguiente sesión, el 29 de enero.

¡Hasta entonces!

Filosofía a la de una, filosofía a la de dos... ¡filosofía a la de tres!

NOTA 1: El libro es Hay un oso en el cuarto oscuro, de Helen Cooper, editado por Editorial Juventud. Podéis leer más sobre los otros temas filosóficos (ya para niños más mayores) que aborda este libro aquí. No es fácil de conseguir el libro, porque debe de estar casi agotado, pero en www.amazon.es sí lo tienen disponible y en muchas bibliotecas públicas municipales también. Si queréis buscar en qué bibliotecas lo tienen, podéis utilizar esta página. Nosotros vamos a la Biblioteca Pública Municipal Iván de Vargas (en Calle San Justo, en el distrito Centro) y allí lo tienen. 

NOTA 2: Desde hoy y hasta la próxima sesión la profesora del grupo, Pilar, realizará algunas actividades relacionadas con esta sesión a partir de material que le proporcionaré. Iremos indicando a los padres en este blog las actividades que vayamos realizando para informaros y que podáis hacer también las que os apetezcan en casa.

NOTA 3: Tal y como prometí arriba, aquí van las fotos de los laterales del baúl: